<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832</id><updated>2011-04-21T17:05:33.159-03:00</updated><title type='text'>Parte Polar</title><subtitle type='html'>crónicas antárticas</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>30</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-5104610403180179522</id><published>2009-02-14T12:52:00.001-02:00</published><updated>2009-02-14T12:52:51.636-02:00</updated><title type='text'>Parte polar: Bahia Maxwell</title><content type='html'>&lt;p style="margin-bottom: 0in; font-style: normal;" align="left"&gt;&lt;font face="Times New Roman, serif"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En tus primeros días en el barco (ya lo contaste), parásteis en Bahía Maxwell, donde se daba la mayor aglomeración de bases antárticas de todo el continente. Hoy, puesto que el avión no ha salido por falta de visibilidad, te ves de nuevo en el barco, fondeado en la bahía. Sin nada que hacer, surge una visita a tierra junto a un fotógrafo amigo y su descomunal teleobjetivo.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0in; font-style: normal;" align="left"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;font face="Times New Roman, serif"&gt;	Os dejan en la playa, y mientras la oficial "de protocolo" marcha a ejercer repartiendo cuadros conmemorativos y botellas de vino, contemplas la pequeña ciudad que es esta base, mitad chilena y mitad rusa. Decenas de módulos y edificios de madera se extienden a partir de la playa, en un desorden evidente y sucio. Calles: el espacio que queda entre los módulos alineados no puede definirse de otra manera, en esta base antártica hay calles. &lt;/font&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0in; font-style: normal;" align="left"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;font face="Times New Roman, serif"&gt;	Tomáis en dirección a la famosa ermita ortodoxa rusa, de la que ya habías oído hablar en alguna ocasión. Se alza en una colina, cruzando la carretera que demarca la frontera entre Chile y Rusia, pues aquí estos dos países resultan ser vecinos. La zona rusa es más modesta, tiene más el aspecto de una base científica. Alcanzando ya la colina, puedes ver que la ermita es efectivamente curiosa. Hecha íntegramente en madera y sin clavos, con grandes troncos cruzados en sus esquinas, y tres minúsculas cúpulas puntiagudas, coronada la mayor por una cruz con tres crucetas.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0in; font-style: normal;" align="left"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;font face="Times New Roman, serif"&gt;	Sofroniy debe ser el único párroco ortodoxo de este continente. Tiene tu edad y hace chirriar las pocas frases que en castellano sabe poniendo en ello toda su alma y el interés de un escolar ante un examen importante. Se atranca, retrocede, se habla a sí mismo musitando en ruso, encuentra al fin la raíz de la palabra que busca y, tras un par de tentativas, acaba conjugándola de la forma más insospechada y absurda. La buena voluntad del auditorio pone el resto, y consigues entender que la iglesia fue construida en 2004 ("dos mil años y cuatro"), que admiten católicos en sus ritos y que está abierta el sábado y el domingo a unas horas que olvidas inmediatamente por inútiles, ya que esperas salir de aquí pronto. También dice algo del aniversario, que debe ser por estas fechas, y, como excusándose, trepa una escala que da a la torrecita de la iglesia. Los faldones de su negra sotana (sobre la que gasta un forro polar azul) desaparecen por la trampilla. Al momento, una melodía de campanas invade la pequeña iglesia y se expande por la playa, entre los módulos y más allá, sobre el hielo y el agua helada de la Antártida.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0in; font-style: normal;" align="left"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;font face="Times New Roman, serif"&gt;	Cuando alcanzas el piso superior, lo que ves te transporta muy lejos. Sofroniy toca simultáneamente seis campanas con inscripciones cirílicas mediante un sistema de cordeles. La mano derecha golpea una cuerda que acciona simultáneamente el sonido de dos campanas pequeñas, las más agudas, &lt;i&gt;clinclín, clinclín&lt;/i&gt;. La mano izquierda dispone de tres cuerdas horizontales, que hacen sonar tres campanas medianas a tres tonos distintos, &lt;i&gt;tin, tan, ton&lt;/i&gt;. El bordón, una campana de unos cuarenta centímetros de diámetro y voz grave y penetrante, es accionada por el sacerdote con el pie, mediante una cuerda con estribo. El resultado es una música de matiz oriental y místico, sobria y repetitiva, inesperada. &lt;/font&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0in; font-style: normal;" align="left"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;font face="Times New Roman, serif"&gt;	Marcháis de la iglesia obsequiados con un pequeño icono de marco plástico plateado, y, tras fotografiar un farolillo junto a las siglas CCCP en una pared de la base rusa, volvéis a cruzar la frontera y os internáis en Villa Las Estrellas ("47 habitantes" reza el cartel). El afán soberanista de los chilenos hace que este lugar tenga consideración de pueblo y que vivan en él un puñado de familias, niños incluídos, que disponen de escuela y estafeta de correos. La iglesia católica es bastante más grande que la otra, con dos filas de bancos de madera, aunque su aspecto exterior, azul y amarillo, recuerda una decrépita caseta de feria ambulante.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0in; font-style: normal;" align="left"&gt; &lt;br&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0in; font-style: normal;" align="left"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;font face="Times New Roman, serif"&gt;	De ahí, con permiso del comandante, os dáis un paseo hasta la Gran Muralla, como se conoce a la base china Cheng Chang, que queda a unos dos kilómetros. Tras un rato de camino, unas piedras grabadas con rojos ideogramas te dan la bienvenida a este otro mundo dentro del extraño mundo que es este continente. Edificios de tres o cuatro plantas, una esfera de comunicaciones de cinco metros de diámetro y trabajos de profunda remodelación es lo que te encuentras en esta base. Grandes excavadoras, un par de camiones-grúa, movimiento de tierras, viejos edificios descascarillándose oxidados, un muelle de cemento... Te preguntas cómo piensan los chinos que cumplen con el Tratado Antártico, especialmente en el punto que dice que cualquier instalación debe ser transitoria y poder ser retirada sin dejar rastros de su presencia. &lt;/font&gt; &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0in; font-style: normal;" align="left"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;font face="Times New Roman, serif"&gt;	Os coláis en el edificio principal, cuyo comedor está decorado con guirnaldas y farolillos. Cuando os descubren, alguien que dice ser el médico de la base os explica que acaban de celebrar el año nuevo chino. Cortés pero poco entusiasmando, os invita a un café en polvo, os hace pasar a la tienda de souvenirs y agota la conversación hasta que os dáis por vencidos y salís, sin probar la comida antártica china, a esperar la zodiac que os recoge y os devuelve al barco.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0in; font-style: normal;" align="left"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;font face="Times New Roman, serif"&gt;	Tal vez mañana se levante la niebla y podáis por fin salir de aquí.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;br&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-5104610403180179522?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/5104610403180179522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=5104610403180179522' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5104610403180179522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5104610403180179522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/02/parte-polar-bahia-maxwell.html' title='Parte polar: Bahia Maxwell'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-861586212040515670</id><published>2009-02-09T07:05:00.001-02:00</published><updated>2009-02-09T07:05:42.227-02:00</updated><title type='text'>Parte polar: Glaciares Johnsons y Hurd</title><content type='html'>&lt;div class="gmail_quote"&gt;&lt;div bgcolor="#ffffff"&gt; &lt;div&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;(Cuando escribes esto tienes el dedo gordo del pie  derecho un poco entumecido. Hace ya unas cuantas horas que saliste de allí pero  aún la sangre no circula bien del todo bajo la piel. Nunca habías pasado tanto  frío)&lt;/font&gt;&lt;/div&gt; &lt;div&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;&lt;/font&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt; &lt;div&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Desayunas en el primer turno, a  las siete, y a las ocho menos cuarto estás ya con la ropa térmica, la protección  solar y las gafas de ventisca puestas. Los dos técnicos de montaña y la  investigadora que estudia los movimientos del hielo de los glaciares Johnsons y  Hurd estaban ya listos también, y salís de la base cuando la actividad apenas  comienza en ella.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hasta el refugio de montaña, que se  encuentra al pie del glaciar, hay unos 20 minutos de ascensión. El día está  nublado, pero por suerte no hace viento y tampoco nieva. La temperatura es de  1ºC, lo normal. Una vez allí, te prestan un abrigo de plumas, un casco y un  arnés, que te abrochas mientras los técnicos arrancan las motos de nieve y  preparan el material para el día de trabajo. El abrigo te parece casi  innecesario, pero confías ciegamente en los dos expertos montañeros, bregados en  nieve, hielo y subidas a picos inaccesibles.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Durante los  varios años que dura el proyecto, se han instalado varias decenas de estacas en  puntos concretos del glaciar, y mediante mediciones via satélite los científicos  monitorizan el movimiento del hielo. El trabajo de hoy consiste en revisar  algunas de las estacas, alargarlas en caso de que hayan quedado cubiertas por la  nieve o sustituirlas si el viento las quebró. En cada una hay que medir la  posición mediante GPS, con una precisión de centímetros. A una seña de uno de  los técnicos te montas en una de las motos ya arrancadas.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;  Se pone en movimiento y, tras subir la primera loma, el montañero que la lleva  (parco en palabras y hasta brusco a veces) te dice que te bajes. Como confías ciegamente en él, desciendes y te quedas de pie en la nieve mientras la moto  arranca de nuevo y se pierde por donde vino. Ante la falta de explicaciones, imaginas que ha vuelto al refugio para ayudar a la otra moto (que arrastra un  trineo con el material y la investigadora) a subir la fuerte pendiente en caso  de que sea necesario. Te giras en torno y compruebas que eres el centro de una  extensión inmensa e inclinada de nieve, enmarcada por el cielo y montañas  lejanas en casi todo el perímetro excepto por el lado inferior, que da a la  bahía en que se encuentra la base, donde van a romper este y otros glaciares  azules. &lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Por seguridad, siempre son dos las motos que se  mueven por el glaciar, y van unidas por una gruesa cuerda. Así, en caso de que  una caiga en una grieta, la otra puede evitar que se desplome por el abismo de  cientos de metros que son a veces las brechas del hielo. Aparecen ya ambas motos  y paran, a recogerte y a enganchar la cuerda de seguridad que hasta ahora pasó  desapercibida para ti en el suelo. &lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Así enganchadas,  enfilan hacia el centro del glaciar y, cuando todo es blanco, parece que  navegan. El palmo de nieve caída ayer es la superficie de un mar sin color que  rasgan los patines de la moto. Cuando sopla un poco el viento, levanta la nieve  unos diez centímetros sobre el suelo, ondulando como agua en torno a la moto. La  ausencia de referencias cercanas desorienta: los primeros kilómetros están  señalizados con banderitas rojas, como boyas flotantes en la nieve, pero luego  te resulta difícil creer que realmente alguien sepa a dónde váis. Al fin, de  lejos, te parece ver una estaca al frente, y es allí donde las motos paran.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para la zona en que se encuentra cada estaca, la  investigadora dispone de una estimación de la nieve que la cubrirá este año. Si  la nieve sepulta la estaca será un problema para localizarla el año que viene, y  si se alza demasiado, muy probablemente el viento la quebrará. Se mide cuánto  sobresale en este momento, y, teniendo en cuenta la previsión se alarga  fijándole otro tramo o se clava más. Mediante una sonda (una varilla metálica de  unos 4 metros) se comprueba la profundidad de la nieve de este año, hasta llegar  al hielo, y te sorprende ver la sonda llegar casi hasta los tres  metros.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; (Te explican que un glaciar tiene varias regiones  diferenciadas: la zona de acumulación es donde la incorporación de nieve es  superior a la cantidad que se derrite, la zona de ablación es aquella en que se  derrite más nieve de la que cae. Respecto al movimiento de las marcas de la  nieve, resulta que un glaciar es una estructura dinámica impresionantemente  rápida: hasta cuarenta metros pueden desplazarse las estacas de un año al  siguiente.)&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El viaje prosigue por el blanco contínuo de  estaca en estaca, algunas separadas por distancias considerables. En una de  ellas, es necesario poner en marcha "la cafetera". Ya antes has podido entrever  un artilugio de metal y tubos en una de las cajas que viajan en el trineo, y  ahora sale de allí como la cachimba gigante del más grande hombre de las nieves.  Una vez prendido el gas que la alimenta, se ve que no es más que una olla a  presión para fundir nieve y arrojar vapor. Por un tubo rígido terminado en una  punta metálica agujereada, sale el vapor a presión que funde el hielo y permite  excavar agujeros de varios metros de profundidad. &lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Aunque  las nubes tienden a retirarse y a ratos quema el sol, una brisa dura sopla  constante desde los collados sobre el hielo. A causa de las peligrosas grietas  escondidas, y por no ir encordado, no puedes separarte del entorno de la estaca,  y el estar quieto va haciendo que el frío entre en ti incluso a través de la gruesa capa de plumas de la chaqueta prestada. Las manos te duelen por debajo de  los guantes de montaña, y hace rato ya que no sabes qué fue de los dedos de tus  pies. Tienes frío. Por momentos te parece estar con poca ropa, pese  a&amp;nbsp;llevar hasta seis capas de prendas técnicas de montaña. Miras incrédulo  las manos a veces desnudas de los técnicos, y frotas las tuyas con fuerza  inútil. Comprendes lo fácil que sería perder, grado a grado, el calor corporal  (y todo lo demás) en este páramo helado, a miles kilómetros de cualquier  sitio.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La verdad es que a ratos sólo piensas en llegar a  la base y calentarte, pero la mayoría del tiempo transcurre sin que puedas salir  de la sorpresa y el asombro de cada perspectiva, de cada encuadre. Las grietas  escondidas añaden tensión a los desplazamientos, y el sol luce cada vez más  fuerte encendiendo el hielo de forma casi insoportable. Por fin, del amplio mar  de la nieve ves surgir el refugio donde empezó la travesía, y&amp;nbsp;cercano ya el  momento de quitarte las botas y calentar tus pies. &lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Hoy,  de nuevo, llega el buque que te sacará de la Antártida. Ya en la base, comes  algo caliente y preparas la maleta.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-861586212040515670?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/861586212040515670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=861586212040515670' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/861586212040515670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/861586212040515670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/02/parte-polar-glaciares-johnsons-y-hurd.html' title='Parte polar: Glaciares Johnsons y Hurd'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-5903538297122678866</id><published>2009-02-05T06:24:00.001-02:00</published><updated>2009-02-05T06:24:48.877-02:00</updated><title type='text'>Parte polar: monte Sofía</title><content type='html'>&lt;div class="gmail_quote"&gt; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;El día ha amanecido oscuro y con la nieve silenciosa que durante la noche se ha ido&lt;br&gt; acumulando en un manto leve y uniforme alrededor de la base Juan Carlos I, en la isla&lt;br&gt; Livingston. Ha seguido cayendo durante las primeras horas de la mañana hasta que, en&lt;br&gt; cuestión de cinco minutos, un frío vendaval sureño la ha sustituido, haciendo difícil&lt;br&gt; moverse fuera. El aire cortaba como afilada cuchilla y, frenético, se ha ocupado en&lt;br&gt; recolocar la nieve, quitándola de las zonas más expuestas y acumulándola a palmos en&lt;br&gt; cavidades y vaguadas.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Pero, cuando apenas ha terminado el rato de relax de después de la comida, el viento se&lt;br&gt; acaba como al cerrar una ventana y con él se lleva en un momento la gruesa capa de nubes&lt;br&gt; que últimamente cubría los cielos inmensos de Bahía Sur. Y así, haciéndote olvidar la&lt;br&gt; dura ventisca y el gris de la mañana, luce ahora un sol inolvidable que reverbera en las&lt;br&gt; colinas blancas y en los frentes glaciales que rodean la base. Volviendo de un rato&lt;br&gt; bueno de trabajo, te encuentras con otro investigador que, junto a un técnico de&lt;br&gt; montaña, va a aprovechar la calma para subir al monte Sofía. Con este sol, no te lo piensas.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Este cerro de 275 metros de altitud, domina la zona en que se emplaza la base y no por&lt;br&gt; casualidad lleva el nombre de la reina consorte. La subida se inicia por la parte de&lt;br&gt; atrás, donde los trabajos de remodelación que acabarán en una base nueva de aquí a unos&lt;br&gt; años son más evidentes. Abandonando la parte habitada, el camino serpentea por la ladera&lt;br&gt; refulgente. La nieve, por encima de las rodillas a veces, multiplica los reflejos del&lt;br&gt; sol amarillo y hace daño a los ojos por detrás de las gafas. Al hacer coincidir tus&lt;br&gt; pasos con las huellas profundas de los dos que te preceden, vas colmado en la dicha de&lt;br&gt; saber que estás haciendo justo lo que quieres, aquí, caminando en la nieve.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;El cielo totalmente despejado, el sol, la silueta de los Frieslands (pura nata montada&lt;br&gt; hasta los 1800 metros de altitud), los charranes y págalos que se persiguen gritando y&lt;br&gt; el aire tan frío que parece nuevo —sin un aroma que narre su historia—, hacen de la&lt;br&gt; subida un momento inolvidable. Y una vez arriba, la cima es más luz y montañas, hielos y&lt;br&gt; mar, todo el sol poniente sobre la nieve suave y este poder fuerte que te transforma. Te&lt;br&gt; dejas invadir por esta energía azul y dura, y la retienes, te la llevas y eres otro&lt;br&gt; cuando, acabando la tarde, bajas.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Mañana llega el buque, te dicen, y empiezan así a terminarse tus días en la Antártida.&lt;br&gt; Te dispones a aprovechar los últimos.&lt;br&gt; &lt;br&gt; &lt;/div&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-5903538297122678866?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/5903538297122678866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=5903538297122678866' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5903538297122678866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5903538297122678866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/02/parte-polar-monte-sofia.html' title='Parte polar: monte Sofía'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-7270896360137044989</id><published>2009-02-02T07:00:00.001-02:00</published><updated>2009-02-02T07:00:37.838-02:00</updated><title type='text'>Parte polar: XII, Decepción, 1967</title><content type='html'>&lt;div class="gmail_quote"&gt;(Transcripción literal del libro de actas de la Base Antártica Argentina Decepción)&lt;br&gt; &lt;br&gt; "...se produjo el derrumbe de Punta Murature y Punta Buen Tiempo. El monolito en el lado&lt;br&gt; norte del canal de acceso a la isla no se observaba modificación alguna. El Piloto&lt;br&gt; Pardo, buque chileno fondeado en las cercanías había zarpado al exterior de la isla.&lt;br&gt; Realizadas estas observaciones y al disponernos a descender a la Base observé sobre la&lt;br&gt; costa norte de la isla, entre Caleta Péndulo y Bahía Teléfono, la primer erupción volcánica.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Comenzó con una gran emanación de vapor de agua e inmediatamente la expulsión de lava&lt;br&gt; en forma violenta al aire, cenizas volcánicas y vapores sulfurosos. Regresé a la Base y&lt;br&gt; dispuse el arrojamiento de los tripulantes y en particular de Barahona que estaba con la&lt;br&gt; pierna enyesada. Al percibir que los vapores sulfurosos aumentaban y no siendo posible&lt;br&gt; la determinación de las consecuencias de este foco erupcional, ordené el abandono de la&lt;br&gt; Base para dirigirnos a la costa periférica de la isla en la Rada Pingüinera. &amp;nbsp; &amp;nbsp;Antes del&lt;br&gt; traslado ordené la emisión de los mensajes de emergencia de rigor por radio-telefonía y&lt;br&gt; radio-telegrafía siendo imposible obtener respuesta de recepción por la gran interferencia.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Se detuvieron los generadores, cerramos la Base y nuestro rumbo: Rada Pingüinera.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;La erupción continuaba con mayor intensidad alcanzando las piedras incandescentes&lt;br&gt; (bombas volcánicas) una altura de 1500 a 2000 metros. Posteriormente me enteré que&lt;br&gt; algunas alcanzaron al Buque Piloto Pardo, ubicado 6 millas al norte de la isla. El&lt;br&gt; trayecto fue realmente penoso, pues a la dificultad del traslado, hielo descongelándose&lt;br&gt; y grandes extensiones de nieve blanda se sumaba el acarreo del trineo con Barahona enyesado.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Al iniciar la salida del destacamento, observamos una segunda zona de explosiones, de&lt;br&gt; mayor intensidad que la anterior, siendo las 20:30 del día 4 de diciembre, ubicada en&lt;br&gt; Bahía Teléfono. Encontrándome ya en camino a la Pingüinera con la dotación observé una&lt;br&gt; tercer explosión a la que le agregó el encendido de vapores combustibles. Durante el&lt;br&gt; trayecto pudimos observar grandes desprendimientos de tierra y piedras que se elevaban&lt;br&gt; entre 1000 a 1500 metros. Luego sobrevino un periodo de calma.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;La intensidad de los vapores sulfurosos hizo que usáramos las toallas [...],&lt;br&gt; humedecidas en la nieve para cubrirnos las fosas nasales. Durante este periodo de calma&lt;br&gt; se observaron intensas descargas eléctricas y fuertes truenos, fenómenos nunca&lt;br&gt; observados. Probablemente este fenómeno se produjo por la fuerte ionización en la&lt;br&gt; atmósfera, consecuencia de la erupción.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;En razón a la escasa existencia de elementos de supervivencia, no acarreados por la&lt;br&gt; rápida evacuación, la necesidad de confirmar la recepción de nuestro mensaje de&lt;br&gt; emergencia y apreciar la evolución del fenómeno, regresé a las 00:00 horas del día 5&lt;br&gt; junto con el cabo motorista Guanoros y el radioperador Oviedo. Logramos comunicarnos con&lt;br&gt; el Bahía Aguirre pese a las serias dificultades atmosféricas existentes, relatándose al&lt;br&gt; Señor Comandante de la Agrupación Naval Antártica los sucesos y coordinar un turno por&lt;br&gt; la mañana para fijar hora de arribo del buque a la zona. En esa oportunidad fui enterado&lt;br&gt; de la hora de arribo y que la dotación chilena e inglesa, desde esta última base estaban&lt;br&gt; siendo evacuados por el Piloto Pardo.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Al mismo tiempo, también nos comunicamos con la Base Almirante Brown del I.A.A., los&lt;br&gt; que seguían paso a paso el fenómeno. Antes de retirarnos tomamos los víveres preparados&lt;br&gt; días antes, vasodilatadores y tres faroles a querosene, todavía quedaba, para usarlos&lt;br&gt; como calefactores.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Al salir de la Base, la actividad volcánica continuaba en toda su magnitud, en esta&lt;br&gt; oportunidad observamos lo que nos pareció la actividad más intensa volcánica. Una&lt;br&gt; permanente lluvia de cenizas volcánicas nos acompañó siempre. Este fenómeno fue&lt;br&gt; comprobado por el buque Bahía Aguirre que se encontraba a 30 millas de la isla.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Una vez con el resto de la Dotación y más animados por el próximo arribo del Buque,&lt;br&gt; construimos una choza de hielo. Este refugio nos permitió protegernos de una intensa&lt;br&gt; ventisca que comenzamos a soportar, especialmente el hombre enyesado.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Preocupado por el avance de la erupción y el estado de las instalaciones, regresé con&lt;br&gt; dos voluntarios a la base a las 06:30 horas. Observé que la mayor erupción ó foco&lt;br&gt; erupcional se encontraba en Bahía Teléfono y junto con las bombas volcánicas se producía&lt;br&gt; gran cantidad de vapor -de agua. El Aguirre me confirmó su arribo a las 10:15.&lt;br&gt; Regresamos a la choza en Rada Pingüinera al tiempo que arribaba el Buque Bahía Aguirre.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;En cinco vuelos de helicóptero SH3 los tripulantes son evacuados. Luego, a las 12:30 me&lt;br&gt; embarco en el helicóptero para retirar de la base la documentación clasificada. Me dejan&lt;br&gt; reembarcándome 40 minutos después. La isla quedó prácticamente descubierta de nieve y el&lt;br&gt; hielo permanente tapado con una espesa manta de ceniza volcánica.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Se regresa al buque el que zarpó posteriormente quedando la Base clausurada&lt;br&gt; precariamente y con todos los elementos listos para su puesta en servicio. El trabajo ha&lt;br&gt; sido intenso pero las comodidades disponibles nos permitieron que el mismo fuera todo el&lt;br&gt; tiempo detallado y eficaz. Todo esto hace de Decepción un lugar especialísimo y una&lt;br&gt; prueba real de soberanía que por razones tanto históricas como geográficas forma la&lt;br&gt; continuidad natural del cuerpo físico de nuestra Nación. En este momento la Naturaleza&lt;br&gt; rectora de nuestros actos decidirá sobre esta querida isla llena de incógnitas. Nuestro&lt;br&gt; pensamiento queda con todos los que permanecen como vigías argentinos en la soledad&lt;br&gt; Antártica.&lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Aquí se está en una permanente lucha, la vida es muy dura y trabajas sin desmayos. Para&lt;br&gt; ello se requiere fe, coraje y una gran cuota de sacrificio y humildad en particular ante&lt;br&gt; lo majestuoso de este poder. Cuestiono, si, la ingratitud al esfuerzo solo mitigado por&lt;br&gt; la pasión y desafío que este territorio argentino, ha despertado en todos nosotros.&lt;br&gt; &lt;br&gt;  &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;Buque Transporte Bahía Aguirre &amp;nbsp;- &amp;nbsp;Mar de la Flota, 7-XII-67&lt;br&gt; &lt;br&gt; &lt;br&gt;&lt;/div&gt;&lt;br&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-7270896360137044989?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/7270896360137044989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=7270896360137044989' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/7270896360137044989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/7270896360137044989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/02/parte-polar-xii-decepcion-1967.html' title='Parte polar: XII, Decepción, 1967'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-8951367603248450312</id><published>2009-01-30T06:56:00.001-02:00</published><updated>2009-01-30T06:56:53.032-02:00</updated><title type='text'>Parte polar: Los Fuelles de Neptuno</title><content type='html'>&lt;pre&gt;        Después de un arriesgado viaje en zodiac, con mucha agua entrando y el timonel maniobrando con velocidad entre las crestas, llegas de nuevo al Buque Las Palmas, fondeado en Bahía Foster, en el centro del cráter volcánico de la Isla Decepción. Es raro ver marejada en el interior de esta segura bahía y hoy la hay fuerte. Así que aplazan el desembarco de material para mejor vez y el buque se prepara para levar anclas y poner rumbo al continente antártico. &lt;br&gt; 	Pero antes de salir a mar abierto, es necesario cruzar los traicioneros Fuelles de Neptuno (Neptune&amp;#39;s Bellows), única salida de la isla herradura (para los barcos y también para los vientos que soplan en la bahía). Pese a lo angosto del paso, que a ojo te parece que tiene unos doscientos o trescientos metros de ancho, el buque aproa primero hacia la costa del lado derecho, estribor. Se acerca ya preocupantemente a las rocas y la arena cuando al fin vira y —pareciera que ignorando la salida que cae de frente y parece fácil— enfila decidido a babor, hacia la otra costa escarpada. En el puente de mando, la tensión es palpable.&lt;br&gt; 	Hay un bajo peligroso y fuertes corrientes en los Fuelles de Neptuno, y muchos barcos pagaron por ignorarlas. Hace pocos años, el Las Palmas mismo rescató a otro buque que encalló imprudente, y eso contribuye a que esta maniobra sea tomada muy en serio. Queda un estrecho paso libre, ajustado, pegando a los acantilados en que termina la circunferencia incompleta en que has pasado los últimos días, y el barco se arrima a ellos en un movimiento que podría parecer de locos. Cincuenta, sesenta metros te parecen que separan el barco del farallón en el momento más grave, y es ahí cuando miras.&lt;br&gt; 	A la izquierda, el rompiente de roca que parece hecho de la madera envejecida de un naufragio se alza vertical como el muro ciego de un edificio de muchas plantas. Sólo abajo, donde el agua lame la roca, cede algo el marrón oscuro de la piedra volcánica a líquenes o algas que verdean ligeramente el perfil que deja la marea. Al otro lado de los Fuelles, la sólida roca envejecida se mezcla con descomposiciones y areniscas variando desde el ocre al rojo vino, en gradientes y entreveros bellísimos que forman pequeñas playas y roquedos negros. El gris perla del cielo, la lluvia fina y el oscuro azul, rizado de espuma, te piden, a voces, aprender a pintar (y a tu mente acude quien lo haría bien).&lt;br&gt; 	Saliendo, y a babor, una enorme aguja de roca como el tronco talado de un arbol milenario surge del mar unos metros más allá del final de la pared. En el corte de su cima hay pequeños petreles posados, mientras que otros manejan las corrientes y sobrevuelan el barco. Son petreles dameros, por el dibujo ajedrezado que lucen sus alas.&lt;br&gt; 	Salvados ya los Fuelles de Neptuno, en seguida el barco comienza el vaivén que le da la mar de fondo. De momento es soportable y así esperas que siga, pues navegando estas aguas no debería moverse mucho. Por si acaso, pides biodramina, te bajas al sollado a hacer tu cama y a ordenar tus cosas, tus ideas. Luego, escribes.&lt;/pre&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-8951367603248450312?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/8951367603248450312/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=8951367603248450312' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8951367603248450312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8951367603248450312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/01/parte-polar-los-fuelles-de-neptuno.html' title='Parte polar: Los Fuelles de Neptuno'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-3169883496413849967</id><published>2009-01-29T12:11:00.002-02:00</published><updated>2009-02-14T12:58:56.864-02:00</updated><title type='text'>Parte polar: saltar de un hielo</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;         A la  base chilena González Videla ha bajado también gran parte de la dotación del  barco. Para esas personas, que en esta ocasión se pasarán 37 días sin pisar  tierra, una visita de este tipo supone mucho. En varios turnos, van bajando a  tierra, y ves distintos grados de fascinación en sus caras al ver los pingüinos  que por todos lados rodean la base. Para algunos es la primera vez, otros llevan  en sus cuerpos ya hasta cinco campañas antárticas, y hay pocas cosas que les  impresionen ya aquí. Pero sí, camisetas del Rácing de Ferrol, una boina y hasta  una bicicleta saldrán en las pintorescas fotos que llevarán a casa esta gente.&lt;br /&gt;        Y al volver al barco, te quedas  para el último viaje junto a algunos científicos y a los suboficiales de  máquinas, gente gallega y canaria y en su mayoría primerizos en pingüinos. Una  vez puesto el traje de supervivencia (un mono estanco de colores chillones con  el que se puede flotar en el agua helada sin notar siquiera el frío que, sin él,  te haría morir en unos dos minutos), y justo antes de arrancar el motor de la  zodiac, una voz cascada sugiere dar un paseo entre los hielos azules que flotan  frente a la base. Por supuesto, otras se animan clamando por colonizar un  iceberg, y el timonel parece asentir increíblemente en su silencio. Tú, tragas  saliva.&lt;br /&gt;        Elegida la presa, una con  un reborde a modo de muelle a la altura de la borda de la zodiac, donde el  intenso blanco se degrada en azules reflejados en todas direcciones, comienzan a  saltar entre grandes risas de ilusión infantil (en esas voces roncas). Ya hay  uno que panza abajo hace uso del tobogán natural del que dispone el hielo,  mientras otro trepa a lo alto lanzando gritos. Un tercero salta, y otro y otro  más. Arrancado y sin pensar, entregas la cámara a alguien y el sexto eres tú. El  témpano es bastante grande, calculas a ojo que como el salón de tu casa, y, de  momento, estable.&lt;br /&gt;        Pero entonces  una voz de alarma llama al timonel de la zodiac porque otro hielo, más pequeño,  se desliza bastante rápido en dirección a la goma inflable en la que quedan aún  otras seis personas. La zodiac se retira mientras el nuevo hielo ocupa su lugar  y, presas de la excitación, dos marineros saltan de un hielo a otro como si  tuvieran quince años. Como sigue moviéndose, deben darse prisa en volver al  hielo grande, pero uno de ellos no lo ve claro. El otro salta, pero las dudas de  éste hacen que quede aislado en el segundo témpano, que sigue alejándose metro a  metro del nuestro para gran diversión de todos, incluído el marinero que en él  viaja. Para no perder ni un ápice su imagen intrépida, se dedica a posar,  tumbado, como en la playa.&lt;br /&gt;        Y no  habiéndote repuesto de la risa viva que todo esto te está causando, oyes un  ruido enorme CRAAAAACK!! a tu derecha. Unos metros más allá, un tercer témpano  de hielo, al que hace un momento llamábais la seta por la extraña figura que  representaba, ha reventado en un crujido enorme partiéndose en dos, y el trozo  grande comienza a voltearse, girando sobre sí mismo, en dirección a donde estás.  Su movimiento es lento y majestuoso, pero calculas la inercia que lleva asociada  y el riesgo que existe si llegara a golpear tu barco de hielo. Se ve que los  otros calculan también, porque la mayor parte de tus compañeros de viaje ya no  están de pie y algunos llaman a voces a la zodiac.&lt;br /&gt;         Se produce el rescate entre nuevas risas, incluyendo al  náufrago solitario. Al llegar al barco y quitarte el traje, te alcanza por  dentro una sensación antigua que casi tenías olvidada, imposible de definir pero  que viene de atrás y reconoces. Como abrir un álbum de fotos amarillas y verte  de pequeño, subido a un árbol, trepando peñas o nadando hasta la roca más  lejana. Situaciones compartidas que llenaban el pecho por un tiempo y revivías  mentalmente o al contarlas. Situaciones, cómo pudiste olvidarlo, que hacían que  vivir pareciera la mejor de las cosas que a una podrían ocurrirle.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-3169883496413849967?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/3169883496413849967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=3169883496413849967' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/3169883496413849967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/3169883496413849967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/01/fw-parte-polar-saltar-de-un-hielo.html' title='Parte polar: saltar de un hielo'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-6171154926193199485</id><published>2009-01-28T07:03:00.000-02:00</published><updated>2009-01-28T07:04:05.893-02:00</updated><title type='text'>Parte polar: Sur</title><content type='html'>&lt;div class="gmail_quote"&gt;&lt;div bgcolor="#ffffff"&gt;&lt;div style="font-family: arial; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 10pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt; ----- Original Message -----  &lt;div style="background: rgb(228, 228, 228) none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;&lt;b&gt;From:&lt;/b&gt; &lt;a title="cientificos@a52.es" href="mailto:cientificos@a52.es" target="_blank"&gt;cientificos&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;  &lt;div&gt;&lt;b&gt;To:&lt;/b&gt; &lt;a title="radio@a52.es" href="mailto:radio@a52.es" target="_blank"&gt;radio&lt;/a&gt;  &lt;/div&gt; &lt;div&gt;&lt;b&gt;Sent:&lt;/b&gt; Tuesday, January 27, 2009 11:55 PM&lt;/div&gt; &lt;div&gt;&lt;b&gt;Subject:&lt;/b&gt; Parte polar: Sur&lt;/div&gt;&lt;/div&gt; &lt;div&gt;&lt;br&gt;&lt;/div&gt; &lt;div&gt;&lt;font size="1"&gt; &lt;p&gt;para: &lt;/p&gt; &lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;font face="Arial" size="2"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Cuando se  navega por estas aguas con un barco cuyo casco no está preparado para resistir  las presiones de los enormes hielos, la travesía es algo delicada. El radar es  la pieza fundamental para detectar los enormes islotes flotantes que no aparecen  en las cartas, y el timón no se abandona nunca al modo automático dirigido por  el GPS. No se sabe cuándo puede aparecer un témpano, y los grandes no son los  más peligrosos, ya que su enorme altura fuera del agua los hace fáciles de  detectar (aunque en ocasiones tienen salientes sumergidos, o espolones). Son los  pequeños, que apenas asoman afuera pese a tener un gran volumen bajo el agua y  pesar varias toneladas, los que pueden golpear con fuerza el casco y causar  problemas.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Este año la campaña  del Buque Las Palmas está condicionada por la falta de tiempo. El adelanto  observado en la eclosión ha determinado que los ornitólogos no vayan a realizar  el estudio latitudinal de pingüinos, lo que se traduce en que tu sueño de cruzar  el Círculo Polar Antártico se aplaza de nuevo. Sin embargo, hay que dejar a unos  investigadores en la base chilena O&amp;#39;Higgins, tú tienes que revisar la  instalación que realizaste el año pasado y que te espera en Caleta Cierva, y  otros investigadores han de llegar hasta Bahía Paraíso, con lo que el viaje  sigue excitando tu imaginación de todos modos. Eso sí, la falta de tiempo  determina que el buque debe ir más rápido, todo lo rápido que se puede ir en un  terreno minado como este, que no permite navegar de noche y en el que un banco  de niebla puede ser fatal.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Así  pues váis bordeando la Península Antártica, y en cuanto cruzáis el mar de  Bransfield se empieza a notar. Enormes piezas de hielo flotante, de todas las  formas imaginables, comienzan a ser rebasadas (o esquivadas) por el barco.  Esculturas abstractas con torres, placas, superposiciones y bañeras, tartas de  un pastelero loco que trabajara a destajo en un barco movido por la tormenta,  grandes almohadones blancos lamidos por el viento, escombro glacial que se  deshace con el estruendo de una explosión. Son las enormes migajas de la placa  de hielo que cubre casi cualquier trozo de tierra visible. Desde lejos no se  aprecia su espesor, pero cada loma y cada valle, sobre todo cada valle, están  cubiertos por una capa de nieve prensada que puede medir unos veinte, treinta o  más metros de altura. De hecho, el hielo glacial no se produce por congelación  del agua sino por el aplastamiento de la nieve bajo el peso de más nieve: de ahí  los tonos azules eléctricos que alcanza el hielo más antiguo, el más  prensado.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;En las zonas más  densamente pobladas de hielos flotantes, se reduce la velocidad y se redobla la  atención. Navegando en aguas abiertas es fácil: el asunto consiste en detectar  los hielos y esquivarlos. El problema es mayor al internarse por los estrechos  canales que deja el perímetro irregular de la península, que pueden tener apenas  unos cientos de metros de anchura. Cuando entráis al canal Errera, que termina  al desembocar en Bahía Paraíso, la navegación es un espectáculo.  &lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Ambas orillas son escarpados  cerros de los que caen, como cataratas congeladas, los glaciares. El canal  describe curvas y revueltas, y la mayor parte del tiempo todo el horizonte está  compuesto de montes nevados, provocando la ilusión de estar atrapados, como en  un lago. Los despeñes verticales de hielo son las cascadas más lentas del mundo  excepto cuando acaban: el hielo se parte cayendo al mar con estrépito y olas. Es  inquietante ver agitarse la superficie del agua de un lugar donde apenas hace  viento y no hay mar de fondo.&lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;  Estos trozos de hielo, que se suman a los que navegan dentro de los canales  llevados por la brisa o la corriente, flotan en el canal por todos lados  pareciendo cerrar el paso al barco a cada instante. Y cada vez, resulta ser un  juego de la perspectiva que no engaña al oficial de derrota: "Dejamos aquél  grande por babor y luego caemos a estribor" ("Enterado", responde el timonel).  Al final, siempre acaba abriéndose paso para el barco al cabo de un momento.  &lt;br&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;Llegando ya la noche, fondeáis  enfrente de la base chilena González Videla, en Bahía Paraíso, y, por la radio,  el comandante explica nuestra presencia. La amabilidad que gobierna a todas  personas expuestas en este rincón apartado vuelve a lucir, y los chilenos nos  recibirán mañana con alegría. Algunos serán invitados a bordo recíprocamente  pero ahora es tarde, se desean buenas noches, cambian al canal dieciséis,  cierras comunicación. &lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;/p&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br&gt; &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-6171154926193199485?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/6171154926193199485/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=6171154926193199485' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/6171154926193199485'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/6171154926193199485'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/01/parte-polar-sur.html' title='Parte polar: Sur'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-327337504044298490</id><published>2009-01-23T15:17:00.000-02:00</published><updated>2009-01-23T16:39:01.879-02:00</updated><title type='text'>Parte polar: Archipiélago de las Shetland del Sur</title><content type='html'>&lt;!-- Converted from text/plain format --&gt;  &lt;P&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;FONT SIZE=2&gt;Y sí, finalmente acabó el &amp;#147;Drake&amp;#148; y ya estás aquí. Lo sabes porque la mar no se mueve, porque el aire frío te lo dice y porque saltan ya, muy de vez en cuando, algunos pingüinos en torno al barco. Provocan la sorpresa y la ovación de aquellas para quienes ésta es la primera vez al otro lado, y a tí te sirven sólo como premonición gustosa de lo que viene.&lt;BR&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Antes de llegar a tu primer destino, la Isla Decepción, el barco ha de dejar a algunas personas en otras islas del archipiélago. Las islas Shetland del Sur son homónimas de otras escocesas del Mar del Norte, y forman un grupo alargado, como una primera barrera entre el continente antártico y lo otro, lo demás. Durante la noche, con rumbo sur sureste habéis navegado el Estrecho de Nelson (el famoso almirante), cruzando así la primera barrera antártica y esta mañana, al salir a cubierta, contemplas la costa de la Isla del Rey Jorge. Así nombró este lugar William Smith, marino inglés que yendo a Valparaíso dobló mal el Cabo de Hornos y aquí llegó, el 16 de octubre de 1819.&lt;BR&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Te encuentras en la Bahia Maxwell, uno de los puntos más concurridos de la Antártida. Desde cubierta puedes distinguir una base chilena (Base Presidente Eduardo Frei), una base rusa (Bellingshausen station) y un refugio argentino. Más allá, conoces la existencia de la llamada &amp;#147;Gran Muralla China&amp;#148; (Base Chang Cheng), la base uruguaya Artigas y la coreana del Rey Sejong. Aquí se manifiesta mejor que en ningún otro sitio el espíritu del Tratado Antártico, acuerdo por el cual se aparcan todas las aspiraciones de soberanía sobre estas tierras y se las consagra a la ciencia y a la paz entre naciones. Eso sí, dos buques de guerra de la armada chilena presiden la bahía.&lt;BR&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Una vez realizado el intercambio de personal (suben a bordo cuatro investigadores rusos) levamos anclas para ir muy cerca, a la base argentina Teniente Jubany, situada en Caleta Potter. Ya estuviste aquí el año pasado, caminando un precioso día entero por una playa rebosante de elefantes marinos, y miras la costa con añoranza sabiendo que esta vez no bajarás (y que seguramente nunca más lo hagas). Sin ni siquiera fondear, una investigadora es acercada a la playa de la base en una zodiac y el barco parte con prisa hacia la segunda isla, por tamaño, del archipiélago.&lt;BR&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Para llegar a Isla Livinsgton es necesario recorrer gran parte del margen inferior del archipiélago: dejando atrás Rey Jorge, se suceden las blancas islas Nelson, Robert y Greenwich, separadas por estrechos y peligrosos canales. La última es Livingston, donde se encuentra la otra base española (en la que vivirás unos días de aquí a poco).&lt;BR&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Durante la travesía, el mar en calma y el sol poniente parece que animan las aguas donde, aparte los pingüinos, resopla un número tan grande de cetáceos que impresiona hasta a quienes conocen esta zona tras muchas campañas. Una manada de orcas enseña lomos y aletas afiladas a estribor, provocando prismáticos y cámaras llenos de sorpresa e ilusión. El reflejo de las islas nevadas en el espejo móvil del agua quieta multiplica lo insólito de la estampa. Más cerca, luego, algunas ballenas corcovadas saltan a cuerpo entero y bufan como contentas, recibiéndote de nuevo en estas latitudes. Finalmente, para terminar de reavivar el mismo asombro que creíste difícil recuperar, un lobo marino nada un momento de espaldas frente a proa, mirando sin comprender la mole roja y blanca del barco que ruidosa se le viene. Resignado al absurdo y ágil, voltea su cuerpo y desaparece de tu vista pero se queda en tu memoria.&lt;BR&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Noche ya, fondeados en Bahía Sur frente a la base española, comienza el desembarco de material para la remodelación de la base mientras vuelves al catre ya casi cómodo pensando en que mañana tomas tierra por fin en Decepción. Pensabas que sería imposible volver a ser deslumbrado esta segunda vez y, en tu retina, casi no caben de nuevo las fotos que no tomaste y para ti se quedan. Van dedicadas, todas, a quienes no las verán y quisieras ver cerca ahora. En esa dedicatoria te duermes y sonríes.&lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; [&lt;A HREF="http://partepolar.blogspot.com"&gt;http://partepolar.blogspot.com&lt;/A&gt;]&lt;/FONT&gt; &lt;/P&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-327337504044298490?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/327337504044298490/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=327337504044298490' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/327337504044298490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/327337504044298490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/01/parte-polar-archipilago-de-las-shetland.html' title='Parte polar: Archipiélago de las Shetland del Sur'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-4512600028502398515</id><published>2009-01-21T15:16:00.001-02:00</published><updated>2009-01-21T15:16:50.982-02:00</updated><title type='text'>Parte polar: Paso de Drake</title><content type='html'>&lt;!-- Converted from text/plain format --&gt;  &lt;P&gt;&lt;FONT SIZE=2&gt;[NOTA: No podré mandaros emails este año como el pasado. Publicaré los partes en &lt;A HREF="http://partepolar.blogspot.com"&gt;http://partepolar.blogspot.com&lt;/A&gt;, donde ya hay algunos recientes.]&lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Despiertas en un catre en el sollado de popa, donde lo primero que notas es el olor característico de la antigua combustión del Las Palmas, el ruido ensordecedor de sus dos motores a 750 revoluciones y, sobre todo, tu espalda agarrotada. No es que sea incómoda la cama, sino que desde hace unas horas el movimiento del barco te obliga a tensiones y apoyos constantes mientras duermes. Por la violencia del zarandeo, calculas que hará un par de horas que habéis doblado el cabo de Hornos y que enfiláis ya por alta mar el pasaje de Drake.&lt;BR&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Conociendo de sobra que con esta mar es imposible hacer nada que no sea dormir o vegetar, decides levantarte de la cama lleno de curiosidad. ¿Estará la mar gruesa o sólo de través? ¿Cuál será la dirección del viento? ¿Bailarán ya los albatros viajeros?&lt;BR&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sin embargo, ese levantarse de la cama que es usualmente automático y fácil, es ahora bastante complicado. Veamos. Lo primero va a ser vestirse, y mejor hacerlo tumbado pues de pie cualquiera sabe. Bien, los pantalones. Primero los sitúas mentalmente, haciendo varias pausas para estabilizar el interior de tu cuerpo removido por el juego loco de inercias en todas direcciones. Abres los ojos y los fijas en el techo de la litera. Descansas. En una tregua que parecen conceder las olas, alargas la mano y tomas los pantalones, te tumbas y descansas. Fijas la mirada. Tumbado te los pones entre dos golpes de&amp;nbsp; mar y vuelves a fijar la mirada. Es necesario concentrarse en la respiración porque de a ratos te parece que es el único asidero que te mantiene fuera del caos del mareo. Calcetines. Sudadera. Y ahora sí, llegó el momento. Te sientas al borde de la litera y debes apoyarte en seguida en la de enfrente porque todo se ha inclinado de repente y casi vuelcas. Respiras (ese olor a humo de gasoil), descansas, te concentras. Sabes que es psicológico, que gran parte depende de tu debilidad mental. Pero apenas puedes fijar la atención en nada, porque una y otra vez impredecibles cambios de aceleración lanzan los órganos en tu interior hacia todos los lados. Bah, no es nada. Vamos, los zapatos, te levantas, caminas ya pasillo alante y llegando a la escalera tu peso parece disminuir de súbito y te aligeras, flotas casi a media altura. Al segundo siguiente, te retuerces aplastado sobre la escala y no hay respiración que te serene. El puente, el puente, en el puente de mando estarás bien, viendo las olas, charlando con quienes haya de guardia, los albatros... tienes que subir. Trepas la escalera entre dos sacudidas y llegas al puente. El espectáculo allí es desolador.&lt;BR&gt; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Un oficial y dos marineros dormitan como pueden sobre sillas y repisas. Fuman, y el olor del humo te mata. Afuera, montañas de agua se desplazan sin orden, sin concierto, en las cuatro direcciones hasta donde alcanza la vista. La proa se hunde en el agua en cada golpe, el oleaje salta a cubierta por los cuatro costados, una grieta atraviesa uno de los vidrios ayer intacto. Incapaz de pensar, te amontonas en respirar, fijar la vista en el horizonte, sujetarte y cancelar la oscilación del suelo moviendo tu cuerpo siempre al revés que el barco. Mas no puedes pensar si todo se mueve, respiras y no, se vuelve a invertir el movimiento y peor. Con gesto elocuente y mirar perdido, el marinero timonel abandona su posición y corre escaleras abajo en busca de un váter. Tu boca se humedece, hace rato ya que sudas frío y que la presión se te hace insoportable en los oídos. Vas dando por perdida ya la lucha y, de repente, te obligas a salir al alerón de babor y a darle al mar de adentro lo que colérico te pide. Mientras rociones de agua empapan tu ropa, vomitas y sueñas con saltar a tierra firme y a tu cama. Mojado, de nuevo en el puente, pides pastillas al capitán médico y vuelves al catre respirando pausas, sudores fríos, náuseas y golpes. El dimenhidrato, el vaivén y el esfuerzo que se han llevado los últimos cuarenta minutos te adormecen dulcemente y te abandonas.&lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; P.S.: No llega este parte a todos los emails que me gustaría. Sentíos libres de compartirlo, os lo agradeceré.&lt;BR&gt; P.P.S.: Hay algún otro parte ya en &lt;A HREF="http://partepolar.blogspot.com"&gt;http://partepolar.blogspot.com&lt;/A&gt;&lt;BR&gt; P.P.P.S.: Podéis responder (sin archivos adjuntos) a esta dirección, pero lo mejor es que mandéis una copia a mi correo habitual por si esta se pierde.&lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;BR&gt; &lt;/FONT&gt; &lt;/P&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-4512600028502398515?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/4512600028502398515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=4512600028502398515' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/4512600028502398515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/4512600028502398515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/01/parte-polar-paso-de-drake.html' title='Parte polar: Paso de Drake'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-2360933678417641155</id><published>2009-01-15T18:05:00.001-02:00</published><updated>2009-01-16T18:14:36.903-02:00</updated><title type='text'>Presidio de Ushuaia</title><content type='html'>En 1896, el gobierno de la Argentina, tras firmar el Tratado de Límites con Chile, consideró que era importante instalar una población estable en Tierra de Fuego, para sustentar su soberanía sobre estos territorios. Las condiciones de aislamiento y clima, y la falta de interés económico de esta zona no favorecían la venida de colonos, por lo que alguien tuvo una idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Un primer grupo de 23 presos voluntarios, acompañados de sus correspondientes carceleros llegó aquel año a establecerse en Isla Grande. De estos, 14 eran hombres y 9 mujeres, lo que corresponde con la intención gubernamental de poblar esta tierra. Tras la fusión de este destacamento con el presidio militar ubicado en Isla de los Estados, comenzó la construcción del Penal de Ushuaia, cuya mano de obra fue, como cabe esperar, los propios presos. El frío y la nieve (sin contar la férrea disciplina carcelaria) debieron ser, para ellos, una ayuda para sobreponerse al absurdo que supone construir una carcel para ser encerrado en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un diseño radial, panóptico, basado en las últimas tendencias en la Inglaterra de la época, el edificio se mantiene en pie hoy en día, albergando un pequeño museo dedicado a la historia de los primeros pobladores de esta ciudad. Hasta mil presos fueron ubicados en esta cárcel que tal vez sea la única del mundo que nunca tuvo un muro alrededor. Una alambrada fue siempre suficiente para retener a los reclusos, pues la mayoría de aquellos que intentaron un escape volvieron luego por su propio pie, ateridos de frío y acosados por el hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo uno, sin embargo, que llegó más lejos. Simón Radowitzky era un joven llegado a la Argentina desde su Ucrania natal (de donde una herida de sable cosaco y el miedo a Siberia lo hicieron huir tras la Revolución Rusa de 1905) y profundamente comprometido con La Idea y el movimiento anarquista. Tras las 8 muertes que produjo la policía en la gran manifestación del primero de mayo de 1909, y la persecución a la que fue sometido luego el movimiento obrero, el 14 de noviembre Simón Radowitzky arrojó una bomba en el carro que llevaba al coronel Ramón Lorenzo Falcón, jefe de la policía de Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el juicio por asesinato, se reclamó la pena de muerte para el joven, que alegaba tener tan sólo 18 años. Informes periciales determinaron su edad entre 20 y 25 años, pero la aparición inesperada de su partida de nacimiento derivó en su envío al Penal de Ushuaia, de por vida, con sólo media ración de alimento al día. Además, era castigado a reclusión solitaria a pan y agua todos los años durante los 20 días previos al aniversario del atentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su actitud desafiante y su liderazgo en varias huelgas de hambre en la prisión le privaron de los pocos derechos otorgados a los demás presos y lo hicieron víctima de constantes castigos. Sus libros fueron todos cambiados por uno sólo, la Biblia, le cerraron la ventana de la celda con una chapa agujereada (cuántas veces contó los “300 agujeros” que menciona en una carta), fue de continuo humillado verbalmente y, en 1918, fue violado por el subdirector del penal y tres funcionarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A causa de este incidente, su caso comenzó de nuevo a tener cierta repercusión nacional, hasta el punto de que los grupos anarquistas chilenos y argentinos coordinaron su evasión de la cárcel. Aprovechando el relevo estacional de los funcionarios, y ciertos apoyos sinceros que obtuvo de entre el personal de la prisión, Radowitzky se hizo con un traje de carcelero y, saliendo, caminó sin más por la calle San Martín. Llegado al muelle, embarcó en el Sokolo y puso rumbo a Punta Arenas, Chile, donde fue finalmente apresado. Se considera que ésta fue la única fuga exitosa del presidio de Ushuaia, y se desconoce la magnitud del castigo a que fue sometido el preso una vez que reingresó entre los muros que él mismo había ayudado a levantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Años después, en 1930, Radowitzky recibió un indulto a condición de exilio, y voló a España para formar parte de las Brigadas Internacionales. Acabada la guerra y como tantos otros, pasó a Francia y de ahí a México, donde en 1956 un fallo cardíaco se lo llevó de un cuerpo marcado ya con medio siglo de luchas. Hasta su muerte, sobrevivió ejerciendo el oficio que en la cárcel de Ushuaia había aprendido: constructor de juguetes de madera.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No quieres ni imaginar lo que debió ser cada noche de invierno entre estas paredes, con el viento aullando afuera y, por dentro, la certeza final de estar jodido para siempre. Así y en estas, tus pasos te han llevado hasta la tienda de souvenirs del museo de la prisión, en la que sin buscarla encuentras una carta náutica de las islas Shetland del Sur, tu próximo destino. Con ella bajo el brazo y el buque en puerto, marchas a hacer la mochila para embarcar mañana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-2360933678417641155?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/2360933678417641155/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=2360933678417641155' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/2360933678417641155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/2360933678417641155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/01/presidio-de-ushuaia.html' title='Presidio de Ushuaia'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-4812476705781960508</id><published>2009-01-13T15:31:00.003-02:00</published><updated>2009-01-15T20:00:58.894-02:00</updated><title type='text'>De vuelta en Ushuaia</title><content type='html'>Estás de nuevo en la confortable posada que ocupaste hace justo un año, después de cuatro días de viaje complicado absurdamente por la arrogancia de la línea aérea que te trajo. Cuando comienzas a sacar las cosas de la mochila, descubres que efectivamente sí, todo es ligeramente distinto en esta ocasión. Lo que antes iba saliendo del paquete con la veneración del estreno y los nervios de la expectativa, es ahora ropa tan sólo, doblada y limpia y sucia y ya usada, pero ropa nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay elementos cruciales que te sitúan también de nuevo en un cierto estado de asombro y maravilla. Sales a dar un paseo y a buscar algo que comer y, al poner el pie en la calle, la naturaleza te saluda ya con otro de aquellos atardeceres que son, probablemente, la estampa que mejor resume tu experiencia del año pasado. Por un juego de nubes y reflejos, el largo atardecer encendido para ti esta tarde austral es rojo y naranja hasta un extremo irreal, que resume de nuevo la magia de estar aquí, de haber venido. Los escarpados cerros que rodean la ciudad y sus ventisqueros lo repiten, alterando las gamas coloradas sobre negros y blancos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin quererlo mucho, y obedeciendo a las limitadas alternativas que esta ciudad brinda en cuestión de sitios donde ir, encaminas tus pasos hacia el final de la calle San Martín, donde (como esperabas casi sin saberlo) sigue el pub Invisible. La marquetería que todo lo decora, beneficiada por un nuevo invierno de quietud, aislamiento y nieve, la agradable música de los sesenta y la cerveza de trigo autóctona te ayudan a sentirte como en casa aquí tan lejos. Le dedicas unos tragos al libro que ahora te acompaña, y, cuando por fin el interminable ocaso agoniza por el oeste y se te acumula el cansancio del viaje, emprendes el regreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cruzar la calle General Roca, una mirada al muelle te descubre el punto de atraque del Buque Las Palmas, aún vacío. Se espera que llegue mañana, y de nuevo se te llena el pecho de una ilusión nerviosa de víspera, que te mece ya en la cama y te dispone. Mañana llega el barco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-4812476705781960508?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/4812476705781960508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=4812476705781960508' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/4812476705781960508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/4812476705781960508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2009/01/de-vuelta-en-ushuaia.html' title='De vuelta en Ushuaia'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-5973997554519699840</id><published>2008-03-06T20:28:00.001-02:00</published><updated>2008-03-06T20:28:46.787-02:00</updated><title type='text'>Pucón</title><content type='html'>El cono perfecto del volc&amp;#225;n descuelga sus tres mil y pico metros a la&lt;br&gt;izquierda de tu campo de visi&amp;#243;n, junto al embarcadero. Hace un momento,&lt;br&gt;las nieves que cubren m&amp;#225;s de dos tercios del flanco que ves se&lt;br&gt;encendieron en una crema de naranjas y pomelos casi demasiado cursi para&lt;br&gt;ser nombrada (pero a la vez complementaria a los azules progresivos en que&lt;br&gt;se cierne la peque&amp;#241;a vaharada blanca, el soplo de nube con que se adorna&lt;br&gt;el volc&amp;#225;n Villarrica en estos d&amp;#237;as, acabando el verano).&lt;br&gt;	&amp;#171;Pong&amp;#225;moslo de esta manera&amp;#187;, se arranca al fin, tras pensarlo un momento&lt;br&gt;con un trago de la infusi&amp;#243;n de boldo que vierte desde el termo met&amp;#225;lico.&lt;br&gt;&amp;#171;Viajar acompa&amp;#241;ada consiste meramente en trasladarse, viene a ser s&amp;#243;lo&lt;br&gt;mover de un lado a otro el extenso conjunto de man&amp;#237;as y expresiones,&lt;br&gt;frases hechas y asociaciones de ideas predecibles, ese haz de recuerdos&lt;br&gt;(tal vez dir&amp;#237;a Borges) que somos, miserablemente. Con suerte, una viaja&lt;br&gt;con alguien que la conoce mucho y ah&amp;#237; el desaf&amp;#237;o es m&amp;#237;nimo: el caf&amp;#233; con&lt;br&gt;la leche fr&amp;#237;a o casi hirviendo, sin cebolla la ensalada, el despertador&lt;br&gt;35 minutos antes de la hora, t&amp;#250; ventanilla y yo pasillo.&lt;br&gt;	&amp;#187;Si el viaje es suficientemente largo (aproximadamente m&amp;#225;s que la&lt;br&gt;paciencia del m&amp;#225;s d&amp;#233;bil de ambos), se deriva de forma irremisible en una&lt;br&gt;espiral de peque&amp;#241;os odios minuciosos. Sabotaje, atentados contra las&lt;br&gt;buenas costumbres en lo tocante a la temperatura del caf&amp;#233; o la hora de&lt;br&gt;diana, argumentaciones interminables sobre las ventajas diur&amp;#233;ticas de la&lt;br&gt;cebolla... Todo se acaba resolviendo de noche, en la cena o m&amp;#225;s tarde, si&lt;br&gt;se llega a un lugar suficientemente bonito, como es &amp;#233;ste, por ejemplo.&amp;#187;&lt;br&gt;	Al decir esto, sus ojos, azules y vivos, se&amp;#241;alan hacia adelante. Frente&lt;br&gt;al embarcadero, como esas dos caras que son tambi&amp;#233;n una copa, dos&lt;br&gt;perfiles de tierra negros se recortan sobre el agua enmarcando la salida&lt;br&gt;de la peque&amp;#241;a bah&amp;#237;a, sim&amp;#233;tricos. M&amp;#225;s all&amp;#225;, los &amp;#250;ltimos restos del&lt;br&gt;poniente a&amp;#250;n se reparten entre cielo y agua, apag&amp;#225;ndose la p&amp;#225;tina del lago&lt;br&gt;ligeramente antes. El volc&amp;#225;n ya es gris y negro, aunque la nieve conserva&lt;br&gt;a&amp;#250;n cierta fluorescencia sutil, como un resto de goce. Su fumarola ha&lt;br&gt;crecido ahora y alcanza a otras nubes, dibuja seres extra&amp;#241;os que van&lt;br&gt;cambiando.&lt;p&gt;	&amp;#171;Otra variante similar es no conocer a fondo a la compa&amp;#241;&amp;#237;a, en cuyo caso&lt;br&gt;es necesario darse prisa en delimitar m&amp;#225;rgenes y preferencias, hay que&lt;br&gt;construir r&amp;#225;pidamente quienes somos para evitar equ&amp;#237;vocos. Esto resulta&lt;br&gt;entretenido, pues en el proceso se consigue rellenar con horas y horas de&lt;br&gt;agradable charla los largos desplazamientos pasillo y ventanilla. (Y, a&lt;br&gt;diferencia de la persona que nos hac&amp;#237;a sentir aceptadas de antemano, esta&lt;br&gt;desconocida puede, al dejar de serlo, abrir un par de grietas en el casco&lt;br&gt;de lo que somos, puede dejarnos alguna lecci&amp;#243;n de vida que tal vez&lt;br&gt;aprendamos).&lt;br&gt;	&amp;#187;Sin embargo, una vez repasado el muestrario de episodios divertidos,&lt;br&gt;frustantes o asombrosos, una vez que se ha hablado de la infancia y de&lt;br&gt;amores terminados o marchitos, cuando podemos empezar a decir que&lt;br&gt;&amp;#39;conocemos&amp;#39; a la otra persona, de nuevo se abre ante nosotros&lt;br&gt;irremediable la espiral que te dec&amp;#237;a. Y es peor en este caso, porque&lt;br&gt;podemos echar en falta la ayuda de esa cierta lealtad incondicional que&lt;br&gt;dan los pasados compartidos, el cari&amp;#241;o antiguo.&lt;p&gt;	&amp;#187;Y bueno, viajar sola se parece m&amp;#225;s al segundo caso, salvo que no llegas&lt;br&gt;a &amp;#39;conocer&amp;#39; a nadie a fondo. Tal vez lo interesante est&amp;#225; justo ah&amp;#237;, o en&lt;br&gt;su contrario: nadie llega a &amp;#39;conocerte&amp;#39;, nunca. Y esto que a primera&lt;br&gt;vista suena como algo absolutamente indeseable, resulta ser una&lt;br&gt;circunstancia casi m&amp;#225;gica que la eleva a una, que nos hace grandes.&lt;br&gt;Intentar&amp;#233; explicarme.&amp;#187;&lt;br&gt;	En la oscuridad intuyes sus ojos, que desprenden una fuerza que antes no&lt;br&gt;ten&amp;#237;an, y en su voz notas ahora un aire nuevo, m&amp;#225;s vivo, m&amp;#225;s firme.&lt;br&gt;Prosigue: &amp;#171;Viajar sola es no tener quien la defina a una, es estar&lt;br&gt;obligada a definirse en cada encuentro, en cada conversaci&amp;#243;n. Qui&amp;#233;n eres&lt;br&gt;t&amp;#250;, te preguntan varias veces al d&amp;#237;a. De qu&amp;#233; pa&amp;#237;s vienes, a qu&amp;#233; te&lt;br&gt;dedicas, cu&amp;#225;l es la ruta que sigues, qui&amp;#233;n eres t&amp;#250;. Y la inocente&lt;br&gt;pregunta se vuelve contra una, &amp;#191;qui&amp;#233;n soy yo?, y caemos en la cuenta de&lt;br&gt;que hay decenas de respuestas correctas. Viajar sola es caminar sin&lt;br&gt;muletas, es una encrucijada en cada paso, es un proceso de construcci&amp;#243;n.&lt;br&gt;A veces compruebas que montas un personaje en tres o cuatro frases, y que&lt;br&gt;otras tres o cuatro igualmente correctas hubieran dado lugar a un tipo&lt;br&gt;totalmente diverso.&lt;br&gt;	&amp;#187;As&amp;#237;, existe la posibilidad tambi&amp;#233;n de ser otra, de actuar como actrices&lt;br&gt;o actores, de fingir. Para esos encuentros ef&amp;#237;meros que suceden todo el&lt;br&gt;tiempo (compa&amp;#241;ero de autob&amp;#250;s, de hostal, de refugio, de restaurante),&lt;br&gt;podr&amp;#237;amos inventarnos un pasado nuevo cada vez, ser quienes deseamos ser&lt;br&gt;o, mejor, quienes nuestro interlocutor desea encontrar. Es, por supuesto,&lt;br&gt;una falta de respeto, un menosprecio hacia el otro y no lo hacemos. Pero&lt;br&gt;la posibilidad est&amp;#225; ah&amp;#237; y su mera presencia ya determina.&lt;br&gt;	&amp;#187;Porque, a&amp;#250;n cuando no juguemos al juego de las m&amp;#225;scaras, el desaf&amp;#237;o de&lt;br&gt;respondernos a &amp;#191;y qui&amp;#233;n soy yo? en cada encuentro nos deja siempre&lt;br&gt;vagando a media luz, aproxim&amp;#225;ndonos, sin alcanzarla nunca, a esa persona&lt;br&gt;que creemos ser, a esa en la que creemos.&lt;br&gt;	&amp;#187;A este proceso, a esta b&amp;#250;squeda de respuesta a la pregunta m&amp;#225;s sencilla,&lt;br&gt;podemos llamarlo simplemente &amp;#39;vivir&amp;#39;. Y claro, es un proceso que&lt;br&gt;realizamos continuamente aunque no viajemos. Sin embargo, para m&amp;#237; es&lt;br&gt;bastante obvio que se acelera en estas condiciones, que el progreso es&lt;br&gt;mayor. A m&amp;#237; me parece que viajando sola vivo, en definitiva, m&amp;#225;s.&amp;#187;&lt;p&gt;	Ya es noche cerrada, y crees que necesitar&amp;#225;s muchos d&amp;#237;as para comprender&lt;br&gt;lo que, en un rato, la voz de esta viajante se&amp;#241;ora ha puesto a tu&lt;br&gt;alcance. Tiene 65 a&amp;#241;os, y una familia que la espera en Bristol, Gran&lt;br&gt;Breta&amp;#241;a. Imposible saber si sabe qui&amp;#233;n es, si estuvo actuando para ti.&lt;br&gt;Pero hay algo compacto, algo duro como roca y tan aut&amp;#233;ntico en ella que te&lt;br&gt;lleva por delante, que te doblega. Mientras se despide, comprendes que de&lt;br&gt;alguna manera crees en ella, pese a que no est&amp;#233;s de acuerdo con algunos&lt;br&gt;planteamientos. Torpemente, tratas de decirle lo mucho que has valorado&lt;br&gt;sus palabras. La maldices un poco tambi&amp;#233;n, entre risas, por la tarea&lt;br&gt;inmensa que te deja en prenda: viajar, ahora. Vivir.&lt;p&gt;&lt;br&gt;P.S.: Esta cuenta de correo va a dejar de funcionar en unos d&amp;#237;as. Creo que&lt;br&gt;sab&amp;#233;is d&amp;#243;nde contactarme a partir de ahora, &amp;#191;no? Besos!!&lt;p&gt;P.P.S.: &amp;quot;Cuando viajo miro los paisajes / que me miran y que pasan / como&lt;br&gt;pasan por mi vida los colores del sol. / Y la mirada es un paisaje / que&lt;br&gt;refleja las palabras / circunstancias mejoradas por el filtro que hace /&lt;br&gt;mi coraz&amp;#243;n&amp;quot;.&lt;p&gt;&lt;br&gt;--&lt;br&gt;Cr&amp;#243;nicas de Indias y Ant&amp;#225;rticas&lt;br&gt;&lt;a href="http://partepolar.blogspot.com"&gt;http://partepolar.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-5973997554519699840?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/5973997554519699840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=5973997554519699840' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5973997554519699840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5973997554519699840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/03/pucn.html' title='Pucón'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-6709225390218764632</id><published>2008-02-29T21:11:00.001-02:00</published><updated>2008-02-29T21:11:23.747-02:00</updated><title type='text'>Patagonia, II</title><content type='html'>A las seis de la ma&amp;#241;ana est&amp;#225;s llegando a la gasolinera y ves las luces&lt;br&gt;del cami&amp;#243;n ya arrancado. Te asustas, no quieres perderlo: aprietas el paso&lt;br&gt;y al llegar descubres al chofer (pron&amp;#250;nciese as&amp;#237;, a la francesa) mateando&lt;br&gt;pl&amp;#225;cidamente con el encargado de la estaci&amp;#243;n de servicio. Te les unes y al&lt;br&gt;cabo del rato est&amp;#225;s ya avanzando despacio por lo oscuro de la noche y por&lt;br&gt;el ripio. Amanece poco a poco, y otra vez hay una muestra sutil de colores&lt;br&gt;suaves y el aire quieto huele a cosa nueva, tal como si acabaran de&lt;br&gt;retirarle el embalaje a la neblina que flota sobre el suelo en cada vado.&lt;br&gt;   El viaje transcurre en conversaciones en las que de nuevo se suceden&lt;br&gt;los mismos temas, en el mismo orden: la abuela &amp;#39;gashega&amp;#39;, el expolio&lt;br&gt;espa&amp;#241;ol, la independencia, el expolio ingl&amp;#233;s, el expolio generalizado,&lt;br&gt;la corrupci&amp;#243;n, Menem, el tuerto Kirchner, la posible, esperada, vuelta&lt;br&gt;de la Argentina al lugar que merece. Temas regados con mate, por&lt;br&gt;supuesto, y evitando entrar en el f&amp;#250;tbol.&lt;p&gt;   Al cabo de unas tres horas, el cami&amp;#243;n llega a su destino y a ti te da&lt;br&gt;algo. Contrariamente a lo que pensabas, el destino no era un pueblo a&lt;br&gt;mitad de camino entre Gregores y la ciudad de Perito Moreno, sino un&lt;br&gt;&amp;quot;campamento&amp;quot; temporal de trabajadores en la ruta. Son tan grandes las&lt;br&gt;distancias en esta zona del mundo, que para arreglar las carreteras&lt;br&gt;sale m&amp;#225;s rentable montar un asentamiento en mitad de la nada para que&lt;br&gt;los trabajadores duerman, que ir y venir de la ciudad m&amp;#225;s cercana. Para&lt;br&gt;colmo, justo antes de apagar el cami&amp;#243;n, tu anfitri&amp;#243;n te informa de que&lt;br&gt;la ruta a&amp;#250;n no est&amp;#225; terminada en esta zona y que la mayor parte del&lt;br&gt;tr&amp;#225;fico hacia el norte prefiere dar un rodeo por San Juli&amp;#225;n o Piedra&lt;br&gt;Buena. Vaya.&lt;br&gt;   De modo que te ves de nuevo en mitad del desierto, ahora con el&lt;br&gt;agravante de que ni siquiera est&amp;#225;s en la ruta 40 propiamente hablando. Y&lt;br&gt;bueno, la tarea de descargar los 30000 litros de combustible llevar&amp;#225;&lt;br&gt;probablemente todo el d&amp;#237;a, de modo que, a unas malas, piensas que si a la&lt;br&gt;tarde no te ha recogido nadie, volver&amp;#225;s a Gregores con el tr&amp;#225;iler. Volver&lt;br&gt;a Gregores, jam&amp;#225;s pensaste en que esa perspectiva pudiera tranquilizarte&lt;br&gt;ni un poquito. Lo primero es averiguar si alguien de la empresa va a ir&lt;br&gt;hacia el norte en las pr&amp;#243;ximas horas: nadie. Cuando salen de aqu&amp;#237;, las&lt;br&gt;camionetas de Petersen s&amp;#243;lo vuelven hasta Gregores, te explican. Un poco&lt;br&gt;m&amp;#225;s desanimado que de costumbre, te dispones a dejar pasar las horas junto&lt;br&gt;a la ruta, por la que, desde que llegaste hace una hora, no ha pasado ni&lt;br&gt;un s&amp;#243;lo coche.&lt;p&gt;   As&amp;#237;, te sientas a leer. Y pasa una hora, y vuelves a untarte protecci&amp;#243;n&lt;br&gt;solar, y sigues comiendo polvo. Ahora zumban un par de camionetas en&lt;br&gt;direcci&amp;#243;n sur, y en las caras de las ocupantes adviertes la sorpresa de&lt;br&gt;verte all&amp;#237;, donde nadie se sent&amp;#243; nunca. Pasan dos horas m&amp;#225;s y nada. Ni&lt;br&gt;un s&amp;#243;lo coche hacia Perito Moreno. (Por la v&amp;#237;a de servicio de la obra,&lt;br&gt;sin embargo, el tr&amp;#225;nsito es continuo de camiones y camionetas, que s&amp;#243;lo&lt;br&gt;consiguen ilusionarte un par de segundos cuando ves la columna de&lt;br&gt;polvo, hasta que los identificas). Acabas el libro, lo empiezas de&lt;br&gt;nuevo. Te cubres la cabeza con una camiseta. Te levantas, te sientas.&lt;br&gt;Miras alternativamente el progreso de la descarga de gasoil que ya&lt;br&gt;comenz&amp;#243;, los camiones de la obra y el punto de la carretera en que&lt;br&gt;aparecer&amp;#237;a quien te llevara, si apareciera.&lt;br&gt;   Y claro, aparece. Alejandro McLean, gerente y propietario de una&lt;br&gt;empresa que monta naves industriales (&amp;quot;tinglados&amp;quot;, lees luego en su&lt;br&gt;tarjeta), detiene su coche. En realidad lo detiene casi porque no tiene&lt;br&gt;m&amp;#225;s remedio: te plantas en mitad de la ruta y casi imploras, con los&lt;br&gt;brazos en alto, dispuesto a convencer a quien sea como sea para salir&lt;br&gt;de all&amp;#237;. &amp;quot;Necesito llegar, aunque sea, a Bajo Caracoles, necesito que&lt;br&gt;me saques de aqu&amp;#237;&amp;quot;. &amp;quot;Sube, anda.&amp;quot;&lt;br&gt;   Incr&amp;#233;dulo, dejas la mochila en el caj&amp;#243;n de la camioneta, saludas con el&lt;br&gt;brazo y sin ver al camionero amigo y entras. Con los nervios has metido&lt;br&gt;el pie entero en el polvo de la cuneta, y este coche esta limpio, es&lt;br&gt;nuevo. Procuras que no se note mucho, Alejandro te estrecha la mano y&lt;br&gt;arranca. En un instante, vas a 120 kil&amp;#243;metros hora sobre el carril de&lt;br&gt;tierra, disfrutando del aire acondicionado y de buen rock argentino.&lt;br&gt;Ante su pregunta sorprendida, tratas de explicar c&amp;#243;mo fuiste a parar a&lt;br&gt;donde estabas, las indicaciones err&amp;#243;neas que te dieron, el&lt;br&gt;malentendido: &amp;quot;&amp;#161;La cagaste!&amp;quot;, suelta con media sonrisa.&lt;p&gt;   S&amp;#243;lo esta alegr&amp;#237;a que sientes por dentro al volar sobre la llanura&lt;br&gt;inmensa, s&amp;#243;lo esta sensaci&amp;#243;n de victoria que empieza a invadirte ahora&lt;br&gt;en este coche puede compensar y compensa esa angustia de estar perdido,&lt;br&gt;esa ansiedad que nunca dejaste crecer pero que siempre estuvo rondando&lt;br&gt;en la cuneta. Invitas a Alejandro a comer en Bajo Caracoles (las cuatro&lt;br&gt;casas que no pasan de venta o ventorrillo) y a la tarde lleg&amp;#225;is a&lt;br&gt;Perito Moreno. All&amp;#237;, coincide que la gasolinera est&amp;#225; justo al lado de&lt;br&gt;la terminal de autobuses, y que el bus hacia el Bols&amp;#243;n sale en una&lt;br&gt;hora. Tomas unos mates con Alejandro junto al coche, prometes&lt;br&gt;escribirle un email, compras algo de fruta y subes al autob&amp;#250;s, donde&lt;br&gt;observas alguna cara conocida. No puedes evitar mirar de otra forma a&lt;br&gt;los &amp;quot;exploradores&amp;quot;, que seguramente ni han bajado del bus desde la&lt;br&gt;&amp;#250;ltima vez que los viste.&lt;br&gt;   Tomas asiento y escribes. Lo &amp;#250;nico que empa&amp;#241;a un poco la sonrisa grande&lt;br&gt;que sientes por dentro es que aquellas personas con quienes la&lt;br&gt;compartir&amp;#237;as, para hacerla buena de verdad, est&amp;#225;n lejos. Lejos pero&lt;br&gt;cerca. Son para ellas, estas l&amp;#237;neas.&lt;p&gt;&lt;br&gt;--&lt;br&gt;Cr&amp;#243;nicas de Indias y Ant&amp;#225;rticas&lt;br&gt;&lt;a href="http://partepolar.blogspot.com"&gt;http://partepolar.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-6709225390218764632?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/6709225390218764632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=6709225390218764632' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/6709225390218764632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/6709225390218764632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/02/patagonia-ii.html' title='Patagonia, II'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-7211811384837348031</id><published>2008-02-28T20:31:00.001-02:00</published><updated>2008-02-28T20:31:34.847-02:00</updated><title type='text'>Patagonia, I</title><content type='html'>Nunca lo tuviste muy claro: era m&amp;#225;s un deseo abstracto que una&lt;br&gt;propuesta tangible o firme voluntad. Sab&amp;#237;as algo de la ruta 40, esa&lt;br&gt;carretera que atraviesa Argentina de punta a punta, de sur a norte o al&lt;br&gt;rev&amp;#233;s. En ti evocaba sin remedio todo lo que de aventura y vida ve&amp;#237;as&lt;br&gt;en este viaje, solo, en el Cono Sur, pero a la vez sab&amp;#237;as improbable&lt;br&gt;dar ese paso al frente que te expusiera a algunos de sus 5000Km, al&lt;br&gt;polvo y el viento, al desierto patag&amp;#243;nico de la 40.&lt;br&gt;   Ya aqu&amp;#237;, has llegado a El Chalt&amp;#233;n desde El Calafate y el bus (tur&amp;#237;stico&lt;br&gt;de m&amp;#225;s, con chofer angl&amp;#243;fono y rosaditos exploradores occidental&amp;#237;simos o&lt;br&gt;de Israel) pis&amp;#243; la 40 en algunos kil&amp;#243;metros, pero t&amp;#250; ni lo notaste&lt;br&gt;entreteniendo el paso con un libro o sue&amp;#241;os. O con la vista del Cerro&lt;br&gt;Torre y el Fitz Roy, m&amp;#237;ticas cumbres de la escalada andina que refulgen al&lt;br&gt;fondo del valle como gemas. Ibas por ella, pero a&amp;#250;n no estabas en la 40.&lt;br&gt;   Fue s&amp;#243;lo anoche, cuando te dijeron que no hab&amp;#237;a plazas en el colectivo&lt;br&gt;hacia el norte hasta dentro de tres d&amp;#237;as, que te lo planteaste en&lt;br&gt;serio. Tan en serio como las cosas que la vida decide por uno, tan en&lt;br&gt;serio como que tres d&amp;#237;as m&amp;#225;s en El Chalt&amp;#233;n acabar&amp;#237;an con tu paciencia y tu&lt;br&gt;bolsillo.&lt;p&gt;   De modo que hoy, 6:30 y t&amp;#250; en la carretera. Mientras el amanecer&lt;br&gt;provoca colores ins&amp;#243;litos en el cielo tras de las cumbres nevadas&lt;br&gt;(crees primero que son gamas de azul, luego descubres el rojo que en&lt;br&gt;gotas lo ti&amp;#241;e todo de violeta, tras la nieve), los primeros autos salen&lt;br&gt;del pueblito y te ignoran duramente. Luego, sobre las siete, se abre el&lt;br&gt;cat&amp;#225;logo de los currelas de las obras del pueblo y el asfalto, gente&lt;br&gt;oscura que maldice o que te indica con la mano que van y vuelven, que&lt;br&gt;no te llevan. Pavimentan las calles de El Chalt&amp;#233;n, y con eso tienen.&lt;br&gt;   Tu pose sonriente, dedo alzado y mirar tranquilo, proviene y lo sabes&lt;br&gt;de que es la primera vez que viajas as&amp;#237;. Y s&amp;#237;, parte del desaf&amp;#237;o es&lt;br&gt;esta iniciaci&amp;#243;n, esta ceremonia de entrada al mundo del auto-stop, que&lt;br&gt;tantas veces hab&amp;#237;as imaginado y que ahora afrontas, tan solo como puede&lt;br&gt;estar alguien que est&amp;#233; solo en el fin del mundo, con su mochila.&lt;br&gt;   Porque &amp;#39;hacer dedo&amp;#39; no es una forma de viajar barato. No para ti, no&lt;br&gt;as&amp;#237;, no aqu&amp;#237;. Si todo viaje de verdad puede suponer un salto afuera,&lt;br&gt;una aceptaci&amp;#243;n a manos llenas de lo otro que nos reta (que nos reta a&lt;br&gt;vivir), viajar en el auto de personas desconocidas maximiza el riesgo y&lt;br&gt;la exposici&amp;#243;n y la vida. Maximiza el viaje.&lt;p&gt;   Y en esas cosas y en un libro de Castaneda (&amp;quot;Nuevas conversaciones con&lt;br&gt;Don Juan) entretienes los minutos y las horas sentado en la mochila&lt;br&gt;bajo el sol, mientras una y otra vez pasan los autos y te dejan en&lt;br&gt;tierra. Cada vez es mayor el esfuerzo por no abandonar tu aplomo,&lt;br&gt;parece que comienzas a perder la paciencia. La 40 no pasa realmente por&lt;br&gt;El Chalt&amp;#233;n, y crees que saliendo hasta el cruce tendr&amp;#225;s m&amp;#225;s&lt;br&gt;posibilidades (es realmente bajo el n&amp;#250;mero de coches que transitan por&lt;br&gt;aqu&amp;#237;). Decides tomar el colectivo de la una y media hasta ese punto, 90&lt;br&gt;kil&amp;#243;metros.&lt;p&gt;   Cuando desciendes del bus y ves la nada, el p&amp;#225;ramo agreste que cunde en&lt;br&gt;las cuatro direcciones, surcado por el viento y la 40, te r&amp;#237;es por&lt;br&gt;dentro. Los &amp;quot;exploradores&amp;quot; te han mirado con sorpresa al bajar (&amp;quot;d&amp;#243;nde&lt;br&gt;ir&amp;#225; este&amp;quot;), y el chofer te estrecha la mano, te pregunta si vas a hacer&lt;br&gt;dedo y te desea &amp;quot;suerte, papi&amp;quot;.&lt;br&gt;   Te has re&amp;#237;do por dentro y esa risa te eleva, pero al mismo tiempo, al&lt;br&gt;ver el bus partir y medir la distancia durante largos minutos hasta que&lt;br&gt;es s&amp;#243;lo un punto verde indistinguible, te preguntas cu&amp;#225;nto durar&amp;#225;, si&lt;br&gt;no habr&amp;#225;s expuesto demasiado, si te recoger&amp;#225; alguien en este desierto a&lt;br&gt;horas de ninguna parte: c&amp;#243;mo pasar la noche aqu&amp;#237;. Tienes agua y comida,&lt;br&gt;tienes tiempo. Buscas con la mirada una sombra o un lugar propicio con&lt;br&gt;buena visibilidad y acabas sentada en el lugar donde est&amp;#225;s, junto a una&lt;br&gt;se&amp;#241;al que indica 153 kil&amp;#243;metros hasta el primer lugar habitado. Sacas&lt;br&gt;el libro, bebes un trago de agua y esperas.&lt;br&gt;   Tras cuatro horas infructuosas en las que han pasado no m&amp;#225;s de 10&lt;br&gt;coches en la direcci&amp;#243;n adecuada empiezas a considerar cruzarte al otro&lt;br&gt;lado e intentar volver a El Calafate, que parece m&amp;#225;s f&amp;#225;cil de&lt;br&gt;conseguir. En ese momento, una camioneta blanca enciende el&lt;br&gt;intermitente y para al fin. Con este tipo (administrativo de una&lt;br&gt;empresa de construcci&amp;#243;n que pavimenta alg&amp;#250;n tramo de la 40 m&amp;#225;s abajo)&lt;br&gt;pasas las 3 horas siguientes, hasta llegar a Gobernador Gregores.&lt;p&gt;   Juanjo tiene 26 a&amp;#241;os y, como toda la gente aqu&amp;#237;, un abuelo &amp;#39;gashego&amp;#39;.&lt;br&gt;Sali&amp;#243; huyendo hace unos meses de Tucum&amp;#225;n, en el norte, tras estrellar&lt;br&gt;por tercera vez su auto y separarse de la madre de su hijo. Conduce a&lt;br&gt;120 por el ripio (carril sin asfaltar) y habla de Carlos S&amp;#225;inz y de&lt;br&gt;venir a Europa. Los bajos de la camioneta golpean el piso sin cesar, y&lt;br&gt;el polvo se cuela en la cabina por todos los resquicios del chasis&lt;br&gt;desvencijado. Juanjo recorre esta desolada regi&amp;#243;n inmensa, sin nadie,&lt;br&gt;esquivando a veces guanacos o &amp;#241;and&amp;#250;es, escuchando cumbia (&amp;quot;Nuevas&lt;br&gt;lunas&amp;quot;) en el altavoz del m&amp;#243;vil, y sac&amp;#225;ndote del primer apuro serio de&lt;br&gt;este juego l&amp;#237;mite.&lt;br&gt;   Juanjo te trae hasta Gregores y te ayuda a buscar alojamiento. Te dice&lt;br&gt;que, sobre las 7, salen furgonetas con empleados de Petersen, una&lt;br&gt;empresa situada en la 40, de la que Gregores est&amp;#225; separada unos 85&lt;br&gt;kil&amp;#243;metros. Siguiendo su consejo, te quitas el polvo en la ducha&lt;br&gt;ruinosa de la pensi&amp;#243;n y te acercas a la gasolinera donde nadie sabe&lt;br&gt;nada, y donde tropiezas ya con la aventura de ma&amp;#241;ana. Un tipo y su hijo&lt;br&gt;de 9 a&amp;#241;os van en tu direcci&amp;#243;n, y se ofrecen a llevarte. &amp;quot;&amp;#191;Sab&amp;#233;s cebar&lt;br&gt;el mate?&amp;quot; es la &amp;#250;nica condici&amp;#243;n.&lt;br&gt;   A unos metros de distancia, enorme y se&amp;#241;alado por la barbilla de su&lt;br&gt;conductor, est&amp;#225; aparcado el cami&amp;#243;n cisterna de YPF que hasta ahora no&lt;br&gt;hab&amp;#237;as visto y que ser&amp;#225; tu transporte ma&amp;#241;ana. 30000 litros de gasoil, a&lt;br&gt;50 kil&amp;#243;metros por hora, tomando mates, a las seis de la ma&amp;#241;ana. Cenas y&lt;br&gt;descansas: sue&amp;#241;as con el p&amp;#225;ramo, con la Patagonia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-7211811384837348031?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/7211811384837348031/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=7211811384837348031' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/7211811384837348031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/7211811384837348031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/02/patagonia-i.html' title='Patagonia, I'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-4073321221240092495</id><published>2008-02-22T18:48:00.001-02:00</published><updated>2008-02-22T18:48:09.922-02:00</updated><title type='text'>Parte polar, 17</title><content type='html'>Abandonas la isla sin pena. Has pasado en Decepci&amp;#243;n menos de quince&lt;br&gt;d&amp;#237;as en total, y sabes que no has llegado a ser de aqu&amp;#237;. Sin embargo,&lt;br&gt;te llevas el rasgu&amp;#241;o de haber pertenecido a esta extra&amp;#241;a comunidad, la&lt;br&gt;que forman diez militares escogidos y unos veinte cient&amp;#237;ficos&lt;br&gt;apasionados.&lt;br&gt;    Por el lado castrense, recordar&amp;#225;s esta misi&amp;#243;n del Ej&amp;#233;rcito de Tierra&lt;br&gt;en la Ant&amp;#225;rtida por su sentido del humor. Partiendo del Comandante (al&lt;br&gt;que todo el mundo llama simplemente &amp;quot;Jefe&amp;quot;, y quien conquist&amp;#243; de ti&lt;br&gt;ese tratamiento tambi&amp;#233;n), se propaga a todos los miembros de la unidad&lt;br&gt;y no hay conversaci&amp;#243;n sin chiste o iron&amp;#237;a, sin ese uso preciso del&lt;br&gt;sarcasmo que tanto disfrutas.&lt;br&gt;    Para ellos es un lujo estar aqu&amp;#237;, esta es una misi&amp;#243;n absolutamente&lt;br&gt;excepcional. De nuevo nombres inquietantes planean sobre sus vidas,&lt;br&gt;pasado  y futuro pueden llamarse Kosovo, Afganist&amp;#225;n o L&amp;#237;bano, y el&lt;br&gt;color sucio perlado de Decepci&amp;#243;n forma un par&amp;#233;ntesis so&amp;#241;ado, un&lt;br&gt;remanso de nieve s&amp;#243;lo afectado por la voz de sus familias al tel&amp;#233;fono,&lt;br&gt;tan lejos. Tienen suerte de estar aqu&amp;#237;, lo saben. Y lo demuestran cada&lt;br&gt;d&amp;#237;a con su arrojo, su entrega y su alegr&amp;#237;a.&lt;br&gt;    El lado de los cient&amp;#237;ficos lo conoces m&amp;#225;s. Sabes de cerca lo vac&amp;#237;a que&lt;br&gt;est&amp;#225; la palabra Ciencia cuando rueda por despachos y pasillos, el&lt;br&gt;nimio lugar que ocupa en la escala de prioridades de tantos que de&lt;br&gt;ella comen. Recubierta de una dura capa de burocracia, sometida al&lt;br&gt;inter&amp;#233;s individual por medrar, queda poca Ciencia en universidades y&lt;br&gt;centros de investigaci&amp;#243;n.&lt;br&gt;    As&amp;#237;, resulta preciosa la voluntad de los que vienen aqu&amp;#237; a poner en&lt;br&gt;marcha la Ciencia de esa forma que imaginabas pero que rara vez hab&amp;#237;as&lt;br&gt;podido ver. Personas ge&amp;#243;logas, vulcan&amp;#243;logas, bi&amp;#243;logas o meteor&amp;#243;logas,&lt;br&gt;gente enamorada de su disciplina y capaz de trabajar cada d&amp;#237;a, por&lt;br&gt;ejemplo, m&amp;#225;s de ocho horas en una playa batida por el viento y el&lt;br&gt;aguanieve, que luego completan a la noche, tras la cena, con otras&lt;br&gt;cuatro o cinco horas en un laboratorio de campa&amp;#241;a fr&amp;#237;o y mal&lt;br&gt;iluminado.&lt;br&gt;    Mucho has aprendido de estas personas y mucho agradeces al subir a la&lt;br&gt;zodiac que al buque te lleva. Abandonas la isla sin pena, pero un&lt;br&gt;pellizco por dentro confirma que no eres ya del todo la misma persona&lt;br&gt;que hace un mes llegara, que no est&amp;#225;s intacta.&lt;br&gt;    El incre&amp;#237;ble paisaje, los bichos y matas que aqu&amp;#237; resisten, y un&lt;br&gt;pu&amp;#241;ado de personas buenas te mandan a casa cambiado por dentro.&lt;br&gt;Crecido y sonriente.&lt;p&gt;----&lt;br&gt;    Pero no, no es a casa a donde el buque te lleva: tienes por delante&lt;br&gt;cuatro d&amp;#237;as de navegaci&amp;#243;n hasta Punta Arenas, Chile, y luego un mes&lt;br&gt;para llegar a Buenos Aires. Para empezar, hacia el norte inabarcable,&lt;br&gt;la Patagonia espera...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-4073321221240092495?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/4073321221240092495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=4073321221240092495' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/4073321221240092495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/4073321221240092495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/02/parte-polar-17.html' title='Parte polar, 17'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-4337673252113203714</id><published>2008-02-21T22:21:00.001-02:00</published><updated>2008-02-21T22:21:41.082-02:00</updated><title type='text'>Parte polar, 16: la Ventana del Chileno</title><content type='html'>Bah&amp;#237;a Balleneros est&amp;#225; en el interior de la isla Decepci&amp;#243;n, en Puerto&lt;br&gt;Foster. Forma un semic&amp;#237;rculo dentro de la herradura que queda del&lt;br&gt;volc&amp;#225;n que fue la isla, y es uno de los sitios ant&amp;#225;rticos catalogados&lt;br&gt;como hist&amp;#243;ricos. En la orilla del mar, el suelo volc&amp;#225;nico evapora el&lt;br&gt;agua de la playa elevando nubes de vapor en una luz misteriosa. All&amp;#237;,&lt;br&gt;de la base ant&amp;#225;rtica brit&amp;#225;nica queda un hangar y el m&amp;#243;dulo principal&lt;br&gt;(Biscoe House), y de la industria ballenera casetas destartaladas,&lt;br&gt;bidones oxidados del tama&amp;#241;o de edificios, barriles descompuestos y,&lt;br&gt;claro, huesos.&lt;br&gt;    Caminar por esta zona provoca una mezcla de fascinaci&amp;#243;n e inquietud,&lt;br&gt;una cierta reverencia por el trabajo dur&amp;#237;simo de los que aqu&amp;#237; vivieron&lt;br&gt;(y perdieron la vida: el cementerio qued&amp;#243; sepultado en la &amp;#250;ltima&lt;br&gt;erupci&amp;#243;n, quedan dos cruces solitarias en un campo de piedra p&amp;#243;mez).&lt;br&gt;    Fue en 1911 cuando una empresa ballenera noruega estableci&amp;#243; por&lt;br&gt;primera vez un asentamiento en la Isla Decepci&amp;#243;n. Era una planta para&lt;br&gt;procesar las capturas y trasladar la materia prima hacia el norte&lt;br&gt;consumidor. Veinte a&amp;#241;os dur&amp;#243; el negocio y la empresa: lo que tard&amp;#243; en&lt;br&gt;venirse abajo el precio del aceite de ballena.&lt;br&gt;    M&amp;#225;s tarde, 1944, en plena tensi&amp;#243;n guerrera, los brit&amp;#225;nicos&lt;br&gt;establecieron una base en la bah&amp;#237;a, haciendo uso de algunos de los&lt;br&gt;edificios abandonados por los noruegos. Oficialmente, la misi&amp;#243;n de la&lt;br&gt;base fue &amp;quot;la meteorolog&amp;#237;a y la operaci&amp;#243;n de una pista a&amp;#233;rea de apoyo a&lt;br&gt;actividades de reconocimiento y a las otras bases brit&amp;#225;nicas en la&lt;br&gt;Pen&amp;#237;nsula Ant&amp;#225;rtica&amp;quot;. La batalla por la Ant&amp;#225;rtida estaba en su apogeo.&lt;br&gt;    Pero fue la propia isla la que rechaz&amp;#243; al hombre, en las sucesivas&lt;br&gt;erupciones del 1967, 1968 y 1970. Desde aqu&amp;#233;l momento, Bah&amp;#237;a&lt;br&gt;Balleneros es un museo de la devastaci&amp;#243;n, un cat&amp;#225;logo de erosiones y&lt;br&gt;derrumbamientos. En dos filas paralelas, los grandes dep&amp;#243;sitos de&lt;br&gt;aceite, de diez metros de di&amp;#225;metro y altura se oxidan bajo la niebla.&lt;br&gt;Enormes tuber&amp;#237;as en su base testimonian la circulaci&amp;#243;n de litros y&lt;br&gt;litros de aceite de ballena, calentado para que no solidificara. Tu&lt;br&gt;voz se multiplica de una forma extra&amp;#241;a en el interior del cilindro,&lt;br&gt;suavemente iluminado por los agujeros en el techo.&lt;br&gt;    (Junto a la playa, queda el testimonio de una estructura, tambi&amp;#233;n&lt;br&gt;met&amp;#225;lica y oxidada, que podr&amp;#237;a haber conducido el aceite hasta los&lt;br&gt;buques noruegos. Pasas a su lado y, por entre los agujeros que el mar&lt;br&gt;provoc&amp;#243; en su chapa oyes un rugido. Te asomas para recibir el impacto&lt;br&gt;de un nuevo sobresalto: un lobo marino se ha colado en el recinto que&lt;br&gt;queda bajo el metal oxidado y te ense&amp;#241;a los dientes gritando&lt;br&gt;amenazador. Nunca un susto te hizo tanta gracia, ni fue motivo de&lt;br&gt;tanta ilusi&amp;#243;n. Prosigues bordeando la playa.)&lt;br&gt;    M&amp;#225;s all&amp;#225; de los derruidos edificios de madera de la empresa, unas&lt;br&gt;lanchas balleneras se descomponen cubiertas de l&amp;#237;quenes. De unos ocho&lt;br&gt;o diez metros de eslora, tienen una s&amp;#243;la abertura en cubierta. Una vez&lt;br&gt;que los arpones hab&amp;#237;an sido clavados en el lomo del bicho, la&lt;br&gt;escotilla era cerrada herm&amp;#233;ticamente con los hombres dentro. La lucha&lt;br&gt;desbocada del cet&amp;#225;ceo por sumergirse hacia el silencio del abismo azul&lt;br&gt;era frenada por la boya de madera que formaba la lancha y sus&lt;br&gt;tripulantes. La ballena claudicaba y, flotando, era acercada al buque&lt;br&gt;para su despiece.&lt;br&gt;    M&amp;#225;s all&amp;#225;, un grupo de unos cien barriles de madera para el aceite, en&lt;br&gt;su d&amp;#237;a colocados de pie, a ocho o diez por banda, yacen semienterrados&lt;br&gt;en el piroclasto (la diab&amp;#243;lica arena volc&amp;#225;nica). Los hierros devorados&lt;br&gt;por los sulfuros, y las duelas abiertas, formando hoy extra&amp;#241;as flores&lt;br&gt;grises que emergen de la arena negra.&lt;br&gt;    Finalmente, en el borde del cr&amp;#225;ter que es la isla, por encima de los&lt;br&gt;barriles, hay un collado que llaman &amp;quot;la Ventana del Chileno&amp;quot;. Una&lt;br&gt;historia habla de que los integrantes de la base ant&amp;#225;rtica chilena de&lt;br&gt;Decepci&amp;#243;n huyeron por ese sitio durante la erupci&amp;#243;n del 1970. Otra&lt;br&gt;habla de que, cuando estaba la factor&amp;#237;a ballenera en pleno trabajo, el&lt;br&gt;buque que tra&amp;#237;a al pagador ven&amp;#237;a, una vez al mes, a repartir los&lt;br&gt;sueldos de las 2000 personas que sufr&amp;#237;an el crudo clima de la isla.&lt;br&gt;Cuando se aproximaba la fecha, siempre hab&amp;#237;a alguien asomado al&lt;br&gt;collado para ver si el buque aparec&amp;#237;a, para desear que apareciera.&lt;br&gt;    El pagador ven&amp;#237;a acompa&amp;#241;ado de una troupe de prostitutas, imaginas que&lt;br&gt;mucho m&amp;#225;s esperadas que el dinero en un lugar en que &amp;#233;ste no serv&amp;#237;a&lt;br&gt;para gran cosa. Casi puedes sentir, entre los escombros de las&lt;br&gt;casetas, la conmoci&amp;#243;n que recorr&amp;#237;a al asentamiento cuando alguien&lt;br&gt;gritaba desde La Ventana al avistar el barco.&lt;br&gt;    Al cabo de unos d&amp;#237;as, el buque part&amp;#237;a de nuevo con las prostitutas:&lt;br&gt;tambi&amp;#233;n con gran parte del dinero que, en un negocio redondo, hab&amp;#237;a&lt;br&gt;pasado de las manos avaras a las temblorosas de los balleneros, y de&lt;br&gt;&amp;#233;stas de vuelta a las manos usureras del patr&amp;#243;n. Te imaginas que una&lt;br&gt;m&amp;#237;nima parte quedar&amp;#237;a en las &amp;#250;ltimas de las &amp;#250;ltimas: las manos de las&lt;br&gt;prostitutas. &amp;quot;El Chileno&amp;quot; era el nombre del buque del pagador.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-4337673252113203714?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/4337673252113203714/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=4337673252113203714' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/4337673252113203714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/4337673252113203714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/02/parte-polar-16-la-ventana-del-chileno.html' title='Parte polar, 16: la Ventana del Chileno'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-7734842510396064530</id><published>2008-02-10T10:11:00.000-02:00</published><updated>2008-02-10T10:14:52.616-02:00</updated><title type='text'>Parte polar, 15: karaoke</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;/FONT&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;FONT face="Bookman Old Style, serif"  size=3&gt;&lt;I&gt;"Informativo: esta noche, a partir de las veintiuna treinta, tendrá  lugar un karaoke en la cámara de transporte. A todos los que acudan se les  invitará a una copa." &lt;/I&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;Al principio, sólo la oficialidad se sienta  alrededor de la televisión de gran tamaño que preside la sala. El comandante, el  jefe de máquinas, el cuerpo médico, algún sargento y casi todos los oficiales.  Dos micrófonos van cambiando de manos bajo la dirección de doña Carmen, oficial  de suministro y en este momento gobernadora del portátil que impone sonido y  letras a la fiesta. Sonido y casi no música, porque son versiones electrónicas  de las canciones y suenan todas igual.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;Los Centellas, Sabina, Sergio Dalma, Rafaella  Carrá, Eros Ramazzotti, El Arrebato, Bisbal, y así una tras otra. Con el cambio  de guardia de las once, doña Carmen (en el barco se usa el don para los  oficiales, que tienen tu edad) abandona los mandos y el Comandante se retira  ovacionado tras un bolero electrónico y graciosísimo. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;Ahora el relevo lo empieza a tomar la marinería  y sabes que estás entrando en las entrañas del buque, que esta gente llevan  cuatro o cinco meses subidos en el Las Palmas, que aún les quedan por lo menos  dos para volver a casa. A su otra casa. Ya hay quien se levanta del asiento: el  alcohol va dando frutos en forma de sevillanas, de pasodobles con las  científicas, que superan el trance con apuros. Es la Cabo Adela (la segunda de  las tres mujeres a bordo) la que controla ahora el cotarro, hace rato ya que no  suelta uno de los micrófonos y lo canta todo.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;Gallegos, andaluces, asturianos. Afganistán,  Kosovo, Serbia. Sus historias te impactan porque, mientras en casa tú te  preguntabas acerca de aquellas "misiones de paz", ellos estaban ahí, en esas  noticias que leías con indiferencia, las que la tele vomitaba y los políticos  engullían para volcarlas de nuevo por el suelo del salón de tanta gente. Ponerle  cara a ese&amp;nbsp;ejército en esta forma, en este contexto tan ajeno a lo que  creías que conocías, te cambia un poco.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;FONT size=3&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;Se hace tarde y van cambiando los turnos de  guardia, se van renovando las caras pero las historias que cuentan o ves en  ellas siguen siendo tremendas. Cansado, dejas atrás a esos tipos enormes en su  diferencia, esa gente que viviendo en tu mismo mundo estaban al otro lado todo  el tiempo sin que lo supieras tú. Duermes en el sollado de popa y estás  aprendiendo tantas cosas.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT face="Bookman Old Style"  size=3&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;--&lt;BR&gt;Crónicas antárticas.&lt;BR&gt;&lt;A  href="http://partepolar.blogspot.com"&gt;http://partepolar.blogspot.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-7734842510396064530?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/7734842510396064530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=7734842510396064530' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/7734842510396064530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/7734842510396064530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/02/parte-polar-15-karaoke.html' title='Parte polar, 15: karaoke'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-6114906673050955630</id><published>2008-02-10T00:30:00.000-02:00</published><updated>2008-02-10T00:35:40.024-02:00</updated><title type='text'>Parte polar, 14</title><content type='html'>Sobre la base argentina Almirante Brown, hay una loma cubierta de &lt;br&gt;nieve, frente a un glaciar gigantesco. Bah&amp;#237;a Para&amp;#237;so ha amanecido clara, los &lt;br&gt;t&amp;#233;mpanos varados relucen ya sus aristas y hay focas leopardo encaramadas a &lt;br&gt;algunos de ellos. Otros son grandes como campos de f&amp;#250;tbol.&lt;br&gt;     Junto a uno de ellos divisas un barco. El turismo ant&amp;#225;rtico. Hasta este &lt;br&gt;lugar llegan al a&amp;#241;o cientos de buques tur&amp;#237;sticos que cambian varios miles de &lt;br&gt;euros por diez d&amp;#237;as de blanco y azul desde las ventanillas de un camarote de &lt;br&gt;lujo. El barco se acerca a los glaciares, todo el mundo toma la misma foto y &lt;br&gt;se sirve centollo en el comedor principal antes del baile de gala.&lt;br&gt;     Ahora toca bajar a tierra, y las zodiacs se acumulan en el amarradero &lt;br&gt;de la base, repletas de gentes que huelen a dinero. Bajan poco a poco y de a &lt;br&gt;poco se trepan a la nieve tras la base, guiados por tres o cuatro &lt;br&gt;responsables de la empresa. Resulta un espect&amp;#225;culo inquietante verlos &lt;br&gt;deslizarse sobre la nieve, una vez arriba, sobre una bolsa de basura.&lt;br&gt;     Se desvela un poco m&amp;#225;s el privilegio del que disfrutas. Sonr&amp;#237;es y lo &lt;br&gt;escribes.&lt;p&gt;--&lt;br&gt;Cr&amp;#243;nicas ant&amp;#225;rticas.&lt;br&gt;&lt;a href="http://partepolar.blogspot.com"&gt;http://partepolar.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-6114906673050955630?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/6114906673050955630/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=6114906673050955630' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/6114906673050955630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/6114906673050955630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/02/parte-polar-14.html' title='Parte polar, 14'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-5506583833458338599</id><published>2008-02-01T00:51:00.000-02:00</published><updated>2008-02-01T00:55:29.695-02:00</updated><title type='text'>Parte polar, 13: Bahía Paraíso</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;FONT face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/FONT&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT face="Bookman Old Style, serif"  size=3&gt;Cuando despiertas el buque está ya en marcha de nuevo. Hoy es el día en  que cruzarás el Círculo Polar Antártico. Si todo va bien, a la noche estarás  frente a Avian, la última de las islas que vas a visitar en busca de los  pingüinos barbijos, adelias y papúas. &lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;FONT size=3&gt;Pero llegas a la cámara de  científicos y te encuentras al Comandante sentado en una de las sillas y te  extraña. Está hablando con otro investigador, otra de las personas que navegan  ilusionadas hacia abajo: saludas, te sientas. La conversación está terminando,  el tono del Comandante es indudablemente de disculpa, de explicación. Comprendes  que el buque ha invertido la marcha y vuelve al norte. Lo confirma luego el otro  investigador: motivos logísticos, falta de tiempo en definitiva, han determinado  que el viaje acaba aquí, que tendrás que conformarte a este lado del círculo  imaginario que marcaron los hombres, el trazo en el mapa que parece agravar lo  inhóspito del paisaje que ya muestran las escotillas. No pasarás el Círculo  Polar Antártico, pero el viaje sigue, claro que sí.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;FONT size=3&gt;Es distinto el barco ahora que no  baja más. Huele peor, es más pequeño, más sucio y menos rápido. Pero sabes que  sólo te han privado de una parte pequeña de un regalo enorme, así que no sufres  y miras adelante, al próximo destino: Bahía Paraíso.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;BR&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;FONT size=3&gt;Allí llegáis ya por la tarde, y  compruebas que el nombre hace justicia. Se hace evidente el tópico y casi no hay  palabras que te sirvan para compartir la increíble belleza de este sitio. El mar  en calma, sin viento ninguno, multiplica en reflejos especulares las montañas  que caen en verticales cortes hasta la orilla, los glaciares que son cada valle,  cada collado. La pátina del agua se extiende en todas direcciones hasta topar  con la costa de hielo que se rompe y a veces cae en témpanos grandiosos. El sol  de tarde contribuye de nuevo al espectáculo y las cumbres dudan, dividen su  blanco entre amarillos lavados y el azul glaciar de siglos de agua apretados en  cada veta. &lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt; &lt;P style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align=left&gt;&lt;FONT  face="Bookman Old Style, serif"&gt;&lt;FONT size=3&gt;En la bahía, una base chilena y  otra argentina serán destino mañana del grupo de científicos. Esta noche, te  dispones a dormir con el suavísimo vaivén del mar en calma. Hace días ya que no  sabes nada de quienes te leen y ese vacío te pesa a veces con dureza. A lo único  que alcanzas es a ponerlo por escrito y mirar las cosas que te rodean con tus  ojos y los de esas personas que te forman más aún ahora que de cerca no te  contienen. A eso y a la memoria esta que te  aviva.&lt;/FONT&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/P&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;--&lt;BR&gt;Crónicas antárticas.&lt;BR&gt;&lt;A  href="http://partepolar.blogspot.com"&gt;http://partepolar.blogspot.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-5506583833458338599?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/5506583833458338599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=5506583833458338599' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5506583833458338599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5506583833458338599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/02/parte-polar-13-baha-paraso.html' title='Parte polar, 13: Bahía Paraíso'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-2171360132193640857</id><published>2008-01-29T07:53:00.002-02:00</published><updated>2008-03-04T14:23:51.445-02:00</updated><title type='text'>Parte polar, 12</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Embarcas en la zodiac, que está  abarloada en la proa del Las Palmas. A la orden del patrón, el proel larga  amarras y justo en ese momento ¡mira! ¡allí! un lomo enorme sale del agua a unos  diez metros del barco, una ballena, esta vez cerca. Negra, brillante, la piel  del&amp;nbsp;animal más grande&amp;nbsp;se asoma al aire tres, cuatro veces más mientras  se aleja la zodiac. Navegando hacia Orne (un pedrusco nevado frente a Isla  Ronge) os despide mostrando la cola&amp;nbsp;y, claro, quedáis de nuevo en aquello  que decíamos, sin aliento.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sólo que el aliento  se&amp;nbsp;queda dentro también por lo inmenso e irreal de la fotografía que te  rodea. Divisas la costa,&amp;nbsp;toda de glaciares, agujas, ventisqueros, lenguas  de nieve, escarpados cerros negros, grises, rojos, esas formas retorcidas y  afiladas. Hay partes que no ves, ocultas por grandes témpanos varados en la  bahía&amp;nbsp;que exponen sus azules lamidos, sus moles inmóviles y a la vez  ingrávidas. No te cabe, no entra entre dos ojos tanta grandeza. Giras la cabeza  aún otra vez&amp;nbsp;y no hay descanso a tu asombro: los colores mutan sin  cesar&amp;nbsp;con las nubes móviles que filtran el sol, se&amp;nbsp;altera la paleta  interminable de reflejos de mar y hielo: las nubes sobre el mar y contra el  hielo, el hielo contra el mar bajo las nubes, el mar,&amp;nbsp;el mar.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;br /&gt;[...]&lt;br /&gt;&lt;!--DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ahora estás con una  mano&amp;nbsp;alrededor del pico de un pingüino y la otra sujetándole el cuerpo y  las aletas. Es como un torpedo pequeñito, blanquinegro, y está caliente. Late el  corazón a mil por hora, respira entre tus dedos entregado, es la misma vida que  palpita y se rebela, una aleta de veinte centímetros batiendo latigazos sólidos,  afilados, uñas, contorsiones, pico, aletas, giro y se escapa, lo retienes,  parece que duerme y revive, vuelve&amp;nbsp;a buscar el suelo y lo frío, a huir de  los tejidos sintéticos, del plástico y las muestras que le  toman,&amp;nbsp;temperatura anal y&amp;nbsp;sangría en una pata, se adormila ahora entre  tus manos, te deja relajarte, le tapas los ojos y te vuelve a sorpender en  convulsión y arrojo. Termina&amp;nbsp;la ciencia&amp;nbsp;y lo sueltas al  fin,&amp;nbsp;posándole primero las patas en el suelo, liberando la cabeza&amp;nbsp;y la  vista y, ya, un suave empujoncito que lo hace saltar hacia adelante, hacia los  nidos enfrente. Camina ligeramente confuso al principio, se suelta, salta&amp;nbsp;y  te olvida un segundo después. Tú, deliberadamente, olvidas manchar esta postal  con el hedor del guano que recordarás largo tiempo, y que decides no  compartir.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV--&gt; &lt;br /&gt;&lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Te alejas un poco de la  pingüinera y tras el primer cerrito, en un nevero verdeado de algas entre lajas  y pedregales, ves que duerme un bicho grande. Su cuerpo cilíndrico&amp;nbsp;y lo que  ves de las aletas mientras te acercas insinúa una foca o&amp;nbsp;un lobo marino. Te  sientes volver a los diez años, eres de nuevo&amp;nbsp;aquella personita apasionada  por la zoología que devoraba las láminas de libro tras libro, que pasaba horas  observando insectos, que corría cuando en la calle aparecía una tienda de  animales.&amp;nbsp;Te deja&amp;nbsp;aproximarte, cautamente&amp;nbsp;y sin&amp;nbsp;un  ruido,&amp;nbsp;a unos cinco metros y no mueve un músculo:&amp;nbsp;duerme.&amp;nbsp;En ese  punto, te agarra un pellizco de respeto y miedo, das en pensar que igual una  foca leopardo, que igual&amp;nbsp;un&amp;nbsp;despertar&amp;nbsp;malhumorado, que&amp;nbsp;quizá  no te tema suficientemente. La piel que ves muestra&amp;nbsp;manchas blancas  sobre&amp;nbsp;la capa gris que predomina, un bicho así, moteado y corriendo detrás  tuya no es quizá lo que prefieras que ocurra en este islote a millas y millas de  cualquier cosa. &lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No, retrocedes, vuelves y  preguntas, sí, no, foca de&amp;nbsp;Wedell, sí,&amp;nbsp;foca cangrejera: respiras y  retomas el acercamiento. Ya sin miedo, llegas a&amp;nbsp;metro y medio del enorme  mamífero, que te&amp;nbsp;observa soñoliento y sin&amp;nbsp;gana ninguna de moverse.  Como una vaca con cara de perro, aletas de pez y bigotes de gato: ahora  comprendes las descripciones de algunos animales que dieron&amp;nbsp;los  antiguos,&amp;nbsp;que viendo no acreditaban, que no sabían, como tú no sabes,  ubicar en tu mundo tal proeza increíble. Y no te acercas más porque respetas,  porque amas&amp;nbsp;de repente&amp;nbsp;la forma en que te deja que te acerques. Porque  comprendes su mirada perezosa, agradeces su paciencia y la abandonas en la  nieve,&amp;nbsp;al sol que luce ahora, en su descanso benévolo y confiado.  &lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; [...]&lt;!--DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; En tanto,&amp;nbsp;retornas al  trabajo: sujetas&amp;nbsp;y retienes, con&amp;nbsp;cariño y firmeza,&amp;nbsp;a 1.3.12:  cuatro kilos y medio,&amp;nbsp;18 cm de cola&amp;nbsp;y 39ºC en la piel, bajo la pluma.  Disfrutas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-2171360132193640857?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/2171360132193640857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=2171360132193640857' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/2171360132193640857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/2171360132193640857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/parte-polar-12.html' title='Parte polar, 12'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-7876500722085560030</id><published>2008-01-26T14:04:00.001-02:00</published><updated>2008-03-02T23:56:09.217-02:00</updated><title type='text'>Undécimo parte polar</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Llevas unos días en la isla y ya  te vas. Partes con destino sur, más al sur todavía. El plan original es que el  barco te deje en un lugar llamado Caleta Cierva (justo después de Caleta Inútil  y hace rato ya que dejaste de preguntarte por los topónimos de estas tierras),  donde vas a montar una estación sísmica como la que&amp;nbsp;queda funcionando ya  junto a la base, en Decepción. &lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero los últimos días han sido  un vaivén de versiones contradictorias, desde que tuvísteis noticia de que la  base argentina Primavera, en Caleta Cierva, no había podido ser abierta por  problemas técnicos en los motores del buque que allá iba. Si realmente la base  no está abierta, quedan tres posibilidades: una es acampar allí o refugiarse en  la habitación que forzosamente deja franca toda base o refugio polar (y de  montaña). Pasarías allí cuatro o cinco días, aislada, sin calefacción ni ducha,  comiendo comida militar de emergencia o pingüinos que cazaras contra el Tratado  Antártico y por sus apreciados muslos (su pechuga es escasa). Esa perspectiva  (que imaginas escandalizará a parte&amp;nbsp;de las lectoras consanguíneas) no te  desagrada del todo, tiene su aquél, pero es poco probable.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La segunda posibilidad es que el  barco te espere fondeado en la playa. Bajarás cada día temprano a tierra, y  volverás a subir para dormir y descansar. Pero eso retrasaría la planificación  de la campaña, afectaría seguro a otros proyectos y depende, en último término,  del Comandante. La tercera es no montar la estación,&amp;nbsp;comprometiendo  fatalmente los resultados del proyecto.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sin embargo, cualquiera de las  dos últimas opciones lleva premio. En teoría, una vez que desembarques en Caleta  Cierva, el barco sigue hacia abajo, bordeando la costa de la Península  Antártica. Las "pingüinólogas", que estudian a los barbijos de Decepción, han de  tomar muestras en diversos emplazamientos más al sur, llegando casi hasta el  final de la península. Por supuesto, cuatro o cinco días de navegación aquí, en  lo que imaginas una aventura&amp;nbsp;de témpanos y auroras australes, junto a tu  probable colaboración en el trabajo de campo, no te parece mala forma de pasar el tiempo.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Lo que es cierto es que esta  noche, tras la cena, embarcas de nuevo en el buque "Las Palmas" y pierdes de  nuevo la conexión. Si el oleaje lo permite, seguirás escribiendo estas notas.  Luego nos las mandas, que sepamos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-7876500722085560030?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/7876500722085560030/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=7876500722085560030' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/7876500722085560030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/7876500722085560030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/undcimo-parte-polar.html' title='Undécimo parte polar'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-4003782165219746399</id><published>2008-01-23T23:55:00.000-02:00</published><updated>2008-01-23T23:58:19.304-02:00</updated><title type='text'>Décimo parte polar</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Imagina una playa. Ignora el  agua, ahora no&amp;nbsp;interesa. Centra tu imaginación, en cambio,&amp;nbsp;en la  arena: observa las franjas de pedruscos irregulares y&amp;nbsp;puntiagudos  que&amp;nbsp;se extienden en franjas definidas, abarcando colores que dibujan el  recuerdo de un volcán. Imagina la playa de una isla volcánica en forma  de&amp;nbsp;herradura. Imagina Decepción.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mira, las piedras más livianas  de esta playa&amp;nbsp;son&amp;nbsp;rocas redondas y esponjosas, volcánicas burbujas de  piedra pómez de color café con leche. Se arraciman sobre la playa, petrificando  un poco&amp;nbsp;la ola que las trajo. Hay también negras obsidianas como oscuros  meteoros, opacos desechos del vientre de la tierra. Además, piedras rojas,  sólidas, marrones, amarillas,&amp;nbsp;horadadadas, blancas o grises,  desconocidas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Imagina plumas entre las  piedras. Sí, es cierto, hay plumas de gaviota y de esos otros pájaros pardos  cuyo nombre ignoras. Pero las hay también de pingüino, plumas de pingüino en la  playa de Decepción. &lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Justo entonces, imagina que oyes  un grito a tu izquierda y que, cuando miras, ya ha salido del agua un ejemplar  de pingüino barbijo que te mira brevemente.&amp;nbsp;En realidad, te mira de pasada,  y&amp;nbsp;cómicamente se muestra como&amp;nbsp;quien irrumpe en la habitación  equivocada.&amp;nbsp;Mira a un lado. Mira al otro. Mira atrás, al mar; da un pequeño  paso. Mira a un lado. Inicia un movimiento de&amp;nbsp;huida y se para. Exacto, eso  es: vestido de frac, estaba convencido que, al salir del ascensor llegaría al  salón del hotel en que se celebraba el homenaje a un&amp;nbsp;importante  pingüino,&amp;nbsp;y sin embargo está en esta playa fría e inhóspita, donde para  colmo alguien lo observa. &lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Mas no se deja intimidar.  Disimula. Se recoloca unas plumas de aquí, de allá, se rasca bajo el ala, sacude  la cabeza concienzudo y ahora parece hacer el papel de quien ya salió del mar a  esta playa cientos de veces, miles. Indiferente, con sus hombros caídos, se pone  a observar ahora el horizonte nevado, como considerando la cantidad de nieve  caída&amp;nbsp;este invierno&amp;nbsp;aquí, o la larga pleamar&amp;nbsp;de hoy. Te ignora  sin piedad, pretende estar sólo en la playa, y, al cabo (tal vez cuando  considera que ya no parece un inútil con frac en el rompeolas), da unos pasos  hacia el agua. &lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Erguido, buscando con la cabeza  el agua que apenas le cubre los pies, camina un trecho hacia dentro y&amp;nbsp;se  tumba queriendo nadar. Pero no,&amp;nbsp;el agua no lo cubre todavía, brega un  trecho con la panza&amp;nbsp;contra las piedras y, por fin, alcanza la profundidad  que le permite desaparecer, en una fracción de segundo, de tu vista.  &lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Su aparatosa salida no  contribuye a&amp;nbsp;disminuir la carcajada que te rompe dentro y que te  guardas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero imagina que en la playa hay  también, desperdigados,&amp;nbsp;grandes huesos de ballena. Pon que caminas hacia  una vértebra de un palmo de diámetro, blanca, desgastada, asomando entre las  piedras. Piensas en&amp;nbsp;el animal que la llevó por el mar en el pasado,  imaginas su dimensión descomunal.&amp;nbsp;En tus días en Decepción, visitarás lo  que llaman Bahía Balleneros y oírás la historia. Tal vez muy pronto. Hoy, ya,  duermes, descansas. Mañana veremos.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-4003782165219746399?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/4003782165219746399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=4003782165219746399' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/4003782165219746399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/4003782165219746399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/dcimo-parte-polar.html' title='Décimo parte polar'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-5227674181985979431</id><published>2008-01-22T14:07:00.000-02:00</published><updated>2008-01-22T14:09:51.265-02:00</updated><title type='text'>Noveno parte polar: hielo</title><content type='html'>&lt;p class="mobile-photo"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R5YVT7DNerI/AAAAAAAAAAw/e3W56qQs6_g/s1600-h/%3D%3Fiso-8859-1%3FQ%3FLlegada_Ant%3DE1rtica_002p-791267.JPG%3F%3D"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R5YVT7DNerI/AAAAAAAAAAw/e3W56qQs6_g/s320/%3D%3Fiso-8859-1%3FQ%3FLlegada_Ant%3DE1rtica_002p-791267.JPG%3F%3D"  border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5158333855212337842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Amanece y algo ha cambiado: el  barco no se mueve, al menos no como antes. Tu primer pensamiento es que la  Antártida, con toda la carga mítica que durante estos meses ha ido acumulando,  está ahí. Te levantas y&amp;nbsp;una ojeada rápida a la escotilla de tu camarote  descubre, flotando en el agua, trozos de hielo. ¿Trozos de hielo en el agua del  mar? &lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Al salir a cubierta, ves tierra  después de tres días de azul y azul: tierra y nieve. Entre los neveros que  llegan al agua, en la pequeña bahía frente al barco, lo que debe ser la Base  Juan Carlos I. Desde el barco hasta la costa, trozos de hielo irregulares,  pequeños como restos de una explosión o un derrumbamiento, lamidos por el agua y  mostrando extrañas formas y agujeros. Increíblemente, en algún trozo de hielo  más grande se tiende hierática una foca leopardo, depredador  antártico.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Se procede al desembarco de  material, el barco leva el ancla y parte hacia Decepción. Después de los tres  días del Drake azul y azul, olas y nubes y aburrimiento, las tres horas de  tránsito entre ambas islas parece el paseo por un parque de atracciones. Los  pingüinos te sorprenden al principio, saltando ocasionalmente allá donde miras,  en pequeños grupos. Al cabo de un rato no merecen ya mención de ninguna de las  personas que se acumulan en el puente.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Entonces, en&amp;nbsp;el horizonte,  el radar detecta dos témpanos de considerable tamaño, y, poco a poco, van  apareciendo, como islas dibujadas. El primero pasa cerca, y te asombra el  veteado azul y blanco, lo firme de su flote, la mágica deriva que lo lleva a  ningún sitio. Por el minúsculo tamaño de los puntos negros que ves&amp;nbsp;sobre el  lomo del hielo, pingüinos, te imaginas el tamaño de la mole&amp;nbsp;que en la  distancia flota y apenas das crédito. &lt;/FONT&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;Cuando el  témpano apenas ha sido rebasado por el barco, por la otra banda resopla una  ballena, lejos, mostrando la cola y&amp;nbsp;dejándote, de nuevo,  difusa.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y así, vislumbras ya la costa de  Decepción, y el buque se encamina hacia los Fuelles de Neptuno, la pequeña  entrada al interior de&amp;nbsp;la isla con forma de herradura. Soplando a proa  hasta 60 nudos, la maniobra de entrada es el momento más tenso de la travesía.  Toda la tripulación está en su puesto, alerta y a la orden, que es impartida por  el Oficial de Maniobras y supervisada por el Comandante. El timonel repite los  rumbos que el Oficial dicta, y&amp;nbsp;la nave pasa ajustada, dejando las  escarpadas paredes a menos de diez metros en inquietantes momentos.  &lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Fondeado ya el buque frente a la  base Gabriel de Castilla, al fin desembarcas y el suelo deja de moverse. Son las  11 de la noche (aunque sea de día) y caes rendido en&amp;nbsp;el catre al fin  inmóvil.&amp;nbsp;Hace más de 72 horas que dejaste América, reposas al fin en el  continente helado, descansas. Y, d&lt;/FONT&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;e nuevo,  sonríes.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;P.S.: Los partes 7º y 8º, podéis leerlos, como  todos, en &lt;A  href="http://partepolar.blogspot.com"&gt;http://partepolar.blogspot.com&lt;/A&gt;&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-5227674181985979431?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/5227674181985979431/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=5227674181985979431' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5227674181985979431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5227674181985979431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/noveno-parte-polar-hielo.html' title='Noveno parte polar: hielo'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R5YVT7DNerI/AAAAAAAAAAw/e3W56qQs6_g/s72-c/%3D%3Fiso-8859-1%3FQ%3FLlegada_Ant%3DE1rtica_002p-791267.JPG%3F%3D' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-8741629589487113164</id><published>2008-01-20T20:04:00.000-02:00</published><updated>2008-01-20T20:14:29.026-02:00</updated><title type='text'>Octavo parte polar: mar gruesa.</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;(De nuevo uso la dirección del Buque Las Palmas  para escribir sólo a los emails que recuerdo de memoria. De nuevo, por favor, no  respondáis a esta dirección, sino a &lt;A  href="mailto:josela@et-antartica.es"&gt;josela@et-antartica.es&lt;/A&gt;, a no ser que  sea algo urgente o importante. Poned "Para José Luis", en ese  caso.)&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El buque, pequeño y lento,  cabecea en una inmensa extensión de olas sin fin. Detrás de él, persiguiéndolo  siempre, hay tres o cuatro grandes, de lomos rizados y azules fríos que acaban  por adelantarlo. Cada vez que una de estas olas lo sobrepasa por debajo, el  barco se inclina unos 30 grados por cada lado, primero hacia babor, luego a  estribor. Si llegara a 45 --y la última vez que cruzó el Drake lo hizo, dicen--,  sería más cómodo caminar por la pared que por el suelo. &lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;  &amp;nbsp;Lleva recorridos ya dos tercios de la distancia que separa Ushuaia de las  Islas Shetland del Sur, y tiene prevista la llegada mañana al amanecer. El  viento es fuerte (20 a 30 nudos) por la aleta de estribor y las olas, furiosas,  son de mar gruesa, unos 4 a 6 metros las más grandes. Mejor de lo previsto,  según el Comandante.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pasas tu tiempo entre el puente, a  verlas venir, y la cama, a sentirlas por dentro y notar su potencia ciega. Desde  el puente, puedes ver algunos pájaros pequeños, charranes y petreles, dameros...  y también los enormes albatros. Magos del aire que jamás baten alas, planean  sobre las olas milimétricamente, dibujando con la punta de un ala la superficie  del mar, por más agitada, espumosa e irregular que ésta sea. &lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;  &amp;nbsp;Ayer, acabado ya el Canal de Beagle, un delfín austral saludó la derrota  recién emprendida. Blanco y negro, como orca pequeña, nadó junto a la nave por  espacio de un minuto, despidiéndose con un salto a cuerpo entero y dejándote  suspensa en lo de siempre. En el cómo y porqué de esas proezas, tan al margen de  tus empeños miserables, tan perfectas en lo simple y sin  motivo.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero has amanecido ya dos veces a bordo y te  aburres más que nada. Logras evitar el mareo yendo a lo justo, evitando las  entrañas del buque cuanto puedes y tumbándote en tu litera al menor síntoma.  Desde allí, como preso, deseas aligerar los minutos, que pasen las horas cuanto  antes y puedas pisar tierra pronto y ver los hielos. A veces, entre las  sacudidas del barco, has soñado con las personas que sabes te siguen en lo  lejos, y esos sueños te dejan brevemente desterrada, impotente, azul. Aún así  sonríes. Y, lentamente, escribes.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-8741629589487113164?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/8741629589487113164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=8741629589487113164' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8741629589487113164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8741629589487113164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/octavo-parte-polar-mar-gruesa.html' title='Octavo parte polar: mar gruesa.'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-8459095917130814413</id><published>2008-01-19T00:26:00.000-02:00</published><updated>2008-01-19T00:28:32.669-02:00</updated><title type='text'>Séptimo parte: zarpamos</title><content type='html'>&lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;(Este parte llega sólo a algunas de vosotras, las  direcciones que recuerdo de memoria. Lo mandaré al resto cuando llegue a la  base. Sí queda colgado en partepolar.blogspot.com.No respondáis a esta dirección  sino a la otra.)&lt;BR&gt;&amp;nbsp;&lt;BR&gt;&amp;nbsp;Por el sistema de megafonía del barco oyes  que todos los científicos han de presentarse en el comedor, y esto te sorprende  tratando de encontrarle el truco al compartimento minúsculo donde han de caber  todas tus cosas. Sales a cubierta y acudes a la llamada.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;Te unes a las  otras veinte personas y os apretáis en un comedor en el que apenas caben diez  holgadamente. El barco aún está amarrado y aún hay personas de la tripulación  que llegan apuradas y de paisano, después del día de permiso, con pequeñas  bolsas de recuerdos o tabaco. Afuera, en cubierta, las más nostálgicas o  enamoradas aprovechan estos minutos finales para, escondidas en los rincones  menos evidentes, despedirse de quienes quieren. Es la despedida de un encuentro  que nunca se produjo, ya que del mar venían y al mar van, y eso aumenta el  dramatismo de sus figuras encogidas por la nostalgia y, en algún caso, las  lágrimas.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;Tras la amable bienvenida oficial del Comandante, el Segundo  Comandante os cuenta las normas del barco con campechanía y buen humor. "Los  barcos más difíciles de hundir son los militares, pero, como sabéis, aunque esto  sea la Armada este buque no es militar." No salir a cubierta de noche sin  avisar, no salir tampoco con mar gruesa. Desayuno a las 8, comida de 1 a 3, cena  de 7 a 8. Prohibido vomitar en los labavos. Durante el desatraque podemos estar  en los balcones del puente, pero no en las alas del mismo. &lt;BR&gt;&amp;nbsp;Acabada la  charla, te devuelven tu pasaporte con el sello de salida de Argentina (volverás  a tierra por Chile) y todo el mundo sube a cubierta a contemplar la maniobra de  salida.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;Efectivamente, el Comandante, situado en el ala de babor del  puente, imparte órdenes a un oficial que las transmite por radio a otro oficial  que, en popa o en proa, dirige a cuatro o cinco hombres. Las cuatro grandes  maromas son soltadas sucesivamente en tierra por un tipo que no es de la  tripulación, y recogidas con esfuerzo por tres, cuatro marineros.  Milimétricamente, el barco se va separando del muelle a las órdenes del  Comandante y completa la maniobra de giro para poner proa hacia el Canal de  Beagle (nombre del buque en que llegó aquí Darwin) y dejar atrás Ushuaia de una  vez.&lt;BR&gt;&amp;nbsp;Hasta que salga a mar abierto quedan unas cinco horas, luego todos  hablan de "un Drake malísimo". Aprovechas que ahora el viaje parece un crucero y  tomas estas notas.&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;&lt;/FONT&gt;&amp;nbsp;&lt;/DIV&gt; &lt;DIV&gt;&lt;FONT face=Arial size=2&gt;P.S.: Tomás: 9c 083 75a 34a 34a  1&lt;/FONT&gt;&lt;/DIV&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-8459095917130814413?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/8459095917130814413/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=8459095917130814413' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8459095917130814413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8459095917130814413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/sptimo-parte-zarpamos.html' title='Séptimo parte: zarpamos'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-8378557337756241109</id><published>2008-01-18T11:27:00.001-02:00</published><updated>2008-01-18T11:29:55.357-02:00</updated><title type='text'>Sexto parte polar: antes del Drake</title><content type='html'>&lt;p&gt;Ayer entraste al barco por primera vez. Es un barco pequeño, el&lt;br /&gt;más chico de los que están atracados en el muelle, y los militares que&lt;br /&gt;has podido conocer son gente de mirar claro. Imaginas que estar&lt;br /&gt;finalmente atracados después de cuatro días sobre el paso del Drake&lt;br /&gt;debe dejar tranquilo a cualquiera.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;   Conoces al Comandante y la impresión es buena. No da la impresión&lt;br /&gt;de imponer demasiado la jerarquía, el ambiente en general es relajado.&lt;br /&gt;El segundo de a bordo, el Segundo Comandante, es una mezcla afable y&lt;br /&gt;rubicunda entre Popeye y un legionario. Te estruja la mano.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;   Los camarotes, la "sala de científicos", la cubierta única que&lt;br /&gt;imaginas barrida por las olas... sabes que harás de este lugar tu&lt;br /&gt;casa. Lo que no sabes es en qué estado estomacal.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Por la tarde, vas al Lago Escondido. Otra científica debe tomar&lt;br /&gt;muestras de agua, para analizar los contaminantes, y la acompañas. Te&lt;br /&gt;ves por fin en el campo, respiras puro y se te llena la mirada de&lt;br /&gt;plantas desconocidas. Los árboles, 'lengas', se retuercen en el bosque&lt;br /&gt;denso, y cuando sale el sol no evitas sonreir y acordarte de tus&lt;br /&gt;compañías de montaña. Las cimas alrededor muestran nieves perpetuas,&lt;br /&gt;anticipo de lo que se viene a partir de esta noche.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="mobile-photo"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R5CpPLDNeqI/AAAAAAAAAAo/a20a6YeLHfk/s1600-h/IMG_0349-743796.JPG"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R5CpPLDNeqI/AAAAAAAAAAo/a20a6YeLHfk/s320/IMG_0349-743796.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5156807651468606114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;    Porque ya esta noche embarcas. La travesía será de unos tres días&lt;br /&gt;durante los que será difícil escribir. Escribir, leer, comer y, en&lt;br /&gt;general, todo lo que no sea yacer en cama, sujetarte y dormir. Eso&lt;br /&gt;dicen, ya veremos. Lo afrontas sin miedo, con la firme determinación&lt;br /&gt;de lo inevitable y con el suave mareo que te acompaña ya desde antes&lt;br /&gt;incluso de ver el barco en el muelle. Sonríes y abordas: let's rock.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-8378557337756241109?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/8378557337756241109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=8378557337756241109' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8378557337756241109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8378557337756241109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/sexto-parte-polar-antes-del-drake.html' title='Sexto parte polar: antes del Drake'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R5CpPLDNeqI/AAAAAAAAAAo/a20a6YeLHfk/s72-c/IMG_0349-743796.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-8694619356523995675</id><published>2008-01-16T23:54:00.001-02:00</published><updated>2008-01-16T23:54:24.344-02:00</updated><title type='text'>Quinto parte polar: sobre los Andes</title><content type='html'>Se abren las nubes y se te corta la respiraci&amp;#243;n. Bajo el avi&amp;#243;n,  &lt;br&gt;las monta&amp;#241;as se extienden hacia todos lados. No son montes, no son  &lt;br&gt;cerros: la nieve cubre parte de ellas y la falta de vegetaci&amp;#243;n en los  &lt;br&gt;claros no deja duda de su incre&amp;#237;ble altitud. Comparado con lo que  &lt;br&gt;conoces (la vereda desde Elorrieta al Caballo, el circo de Gredos) la  &lt;br&gt;principal diferencia es la extensi&amp;#243;n. Veinticinco, sesenta mulhacenes  &lt;br&gt;s&amp;#243;lo en la parte que ves, salpicados de lagunas azules que seguramente  &lt;br&gt;no tengan ni nombre ni leyendas.&lt;p&gt;    En Ushuaia se hace de noche a las 11:30, y no mucho. Esta ciudad,  &lt;br&gt;que no es peque&amp;#241;a (70.000 personas), tiene un cierto aire &amp;#39;Doctor en  &lt;br&gt;Alaska&amp;#39; que el due&amp;#241;o del pub /Invisible/ acrecienta. M&amp;#250;sico y lector  &lt;br&gt;de Pizarnik y Vallejo, pasa el largo invierno construyendo mosaicos de  &lt;br&gt;madera inspirados en la obra de Escher. Sillas, mesas y paredes del  &lt;br&gt;local son un homenaje al aburrimiento y la marqueter&amp;#237;a. Para cuando  &lt;br&gt;acabe este verano, quiere tener lista la maqueta de 3x2m, en relieve,  &lt;br&gt;que magnifica el cuadro de las escaleras, aqu&amp;#233;l en el que se sube y se  &lt;br&gt;baja al mismo tiempo. Lo ha situado en el fondo del escenario del bar,  &lt;br&gt;en el que brilla una bater&amp;#237;a completa color caoba.&lt;p&gt;    En Ushuaia se hace de d&amp;#237;a a las 5:30. As&amp;#237;, te vas a la cama  &lt;br&gt;pensando en el barco, que ma&amp;#241;ana arriba a puerto como un s&amp;#237;mbolo  &lt;br&gt;griego de viaje y conquistas. Como un s&amp;#237;mbolo griego, sin m&amp;#225;s. Duermes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-8694619356523995675?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/8694619356523995675/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=8694619356523995675' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8694619356523995675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8694619356523995675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/quinto-parte-polar-sobre-los-andes.html' title='Quinto parte polar: sobre los Andes'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-7686175756433376411</id><published>2008-01-16T09:28:00.001-02:00</published><updated>2008-01-16T09:28:53.373-02:00</updated><title type='text'>Cuarto parte polar: destino San Martín</title><content type='html'>DESTINO SAN MART&amp;#205;N&lt;p&gt;Cerca de Plaza Italia, quieres volver a casa. Son largos los pasos de  &lt;br&gt;hoy y duelen los pies de forma acorde. Preguntas por un bus, un  &lt;br&gt;colectivo, que te deje en la Plaza San Mart&amp;#237;n, cerca de donde paras y  &lt;br&gt;a unos 45 minutos a pie de donde te encuentras. &amp;quot;Tom&amp;#225; el 161. Pero  &lt;br&gt;fijate que pase por Martelli, no por Florida. Es m&amp;#225;s r&amp;#225;pido as&amp;#237;.&amp;quot;&lt;p&gt;Tras tres o cuatro buses de duda, consigues descifrar la confusa  &lt;br&gt;carteler&amp;#237;a y subes a uno. &amp;quot;&amp;#161;Uno cuarenta&amp;quot; Te parece mucho, pero adem&amp;#225;s  &lt;br&gt;no tienes suelto m&amp;#225;s que un peso. Los conductores no dan cambio, ni se  &lt;br&gt;enrollan, de modo que &amp;#233;ste te hace bajar en la siguiente y buscas  &lt;br&gt;cambio.&lt;p&gt;Tras m&amp;#225;s de media hora, ya te empieza a parecer que nunca vas a volver  &lt;br&gt;a casa, y as&amp;#237; se lo dices a la chica del kiosko que no te dio cambio  &lt;br&gt;junto a la parada. Es una suerte que ya est&amp;#233; todo listo y que al final  &lt;br&gt;de la calle aparezca el que te llevar&amp;#225; a San Mart&amp;#237;n y al que ahora  &lt;br&gt;subes.&lt;p&gt;Como est&amp;#225; casi vac&amp;#237;o eliges un asiento junto a la ventana y te  &lt;br&gt;dispones a seguir el trayecto sobre el plano tur&amp;#237;stico, descifrando  &lt;br&gt;los indicadores verticales de las encrucijadas. Cuando el viaje est&amp;#225;  &lt;br&gt;por salirse definitivamente del mapa por la esquina derecha, una  &lt;br&gt;sombra de duda te asalta. Preguntas a una pareja, afirmando casi, si  &lt;br&gt;el bus volver&amp;#225; pronto a entrar en el mapa, pues no te explicas una  &lt;br&gt;vuelta tan larga para ir a la plaza San Mart&amp;#237;n. &amp;quot;S&amp;#237;, no te preocup&amp;#233;s,  &lt;br&gt;volver&amp;#225;. Pero a San Mart&amp;#237;n te quedan f&amp;#225;cil 45 minutos.&amp;quot; No tienes  &lt;br&gt;prisa, sonr&amp;#237;es.&lt;p&gt;El caso es que conforme el viaje excede el dibujo del plano, el  &lt;br&gt;paisaje indica que se est&amp;#225; entrando, de veras, en la Argentina.  &lt;br&gt;Quedaron atr&amp;#225;s las limpias avenidas, las tiendas de lujo y lo moderno.  &lt;br&gt;Por la Avenida del Cabildo se te ocurre que est&amp;#225;s en uno de los muchos  &lt;br&gt;Zaidines que rodean Buenos Aires. Tiendas apretadas, luminosos  &lt;br&gt;agresivos, bares, pegatinas y cartelitos, fruter&amp;#237;as, supermercados.  &lt;br&gt;Pero tambi&amp;#233;n indios, mucha gente con la traza inconfundible de quien  &lt;br&gt;puebla el Zaid&amp;#237;n del mundo, de quien abajo sue&amp;#241;a, cuando no trabaja,  &lt;br&gt;con las compras que al de arriba cunden.&lt;p&gt;Y ya decides que algo no va bien en este trayecto, la sospecha de que  &lt;br&gt;este bus no te lleva donde quieres ir se hace cada vez m&amp;#225;s incisiva.  &lt;br&gt;Pero te lo han dicho, y te cabe la hip&amp;#243;tesis de que este bus vaya y  &lt;br&gt;vuelva a un arrabal, que te lo muestre y te trate bien, que te deje en  &lt;br&gt;casa tras la pel&amp;#237;cula. Adem&amp;#225;s no tienes prisa, y sabes que es ahora  &lt;br&gt;cuando realmente est&amp;#225;s viajando. Queda tarde larga a&amp;#250;n por el verano,  &lt;br&gt;en el peor de los casos tomar&amp;#225;s luego el mismo bus de vuelta, el 161.  &lt;br&gt;Por Martelli, claro.&lt;p&gt;Y junto a t&amp;#237; rostros exhaustos se duermen sobre el pecho, manos  &lt;br&gt;cansadas y recias se entrelazan apenas entre las piernas. Es la tarde  &lt;br&gt;y hay m&amp;#250;sculos y mentes que se distienden y olvidan: es la tarde y el  &lt;br&gt;poniente ve abrirse la flor del sue&amp;#241;o trabajado sobre el rudo vaiv&amp;#233;n  &lt;br&gt;del anciano autocar. Fuera, de los ocho carriles de Av. Cabildo quedan  &lt;br&gt;s&amp;#243;lo dos en S&amp;#225;enz Pe&amp;#241;a, y ya las casas muestran desconchones y  &lt;br&gt;talleres mec&amp;#225;nicos, peque&amp;#241;as tiendecitas y carnicer&amp;#237;as, ni&amp;#241;os sin  &lt;br&gt;camiseta jugando al f&amp;#250;tbol y &amp;#225;rboles que crecen contrahechos junto a  &lt;br&gt;las tapias. Hay abuelos morenos sentados en los trancos, y tienen en  &lt;br&gt;la cara impreso el reflejo del autob&amp;#250;s en el que vas: el reflejo mismo  &lt;br&gt;de cada d&amp;#237;a, de muchos a&amp;#241;os.&lt;p&gt;Finalmente, llega la in&amp;#250;til confirmaci&amp;#243;n de lo que todos en el bus ya  &lt;br&gt;saben desde un principio. En el cartel oxidado de una papeler&amp;#237;a, y m&amp;#225;s  &lt;br&gt;adelante de nuevo en el del mercado municipal, lees con media sonrisa  &lt;br&gt;el r&amp;#243;tulo &amp;quot;San Mart&amp;#237;n&amp;quot;, y te llueve de inmediato la certeza: no es  &lt;br&gt;sino al pueblo de San Mart&amp;#237;n que acabas de llegar.&lt;p&gt;Ah&amp;#237; lo tienes: ambos est&amp;#225;n dedicados al Libertador. La plaza con  &lt;br&gt;bronce ecuestre y m&amp;#225;rmoles, con llama perpetua inclusive y dos  &lt;br&gt;uniformados, y el pueblito de arrabal con id&amp;#233;ntico nombre en que la  &lt;br&gt;gente duerme luego del laburo en la capital federal. La una oficial,  &lt;br&gt;buscando desesperadamente una dignidad que le es inalcanzable por lo  &lt;br&gt;mismo, y el otro vivo, rebosando gentes dignas, pura argentinidad sin  &lt;br&gt;pretensiones. Creo que sabes ya a por qu&amp;#233; viniste.&lt;p&gt;As&amp;#237;, todo ya desvelado, sin nervio ni emoci&amp;#243;n ni riesgo alguno, bajas  &lt;br&gt;del bus como el que aprende; preguntas sin m&amp;#225;s c&amp;#243;mo volver como el que  &lt;br&gt;sabe; vuelves a San Mart&amp;#237;n, plaza, en un tren que es otra historia y  &lt;br&gt;te prometes compartir &amp;#233;sta sin saber si sabr&amp;#225;s ponerle el trozo que  &lt;br&gt;ahora saboreas y que ya es tuyo. Lo escribes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-7686175756433376411?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/7686175756433376411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=7686175756433376411' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/7686175756433376411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/7686175756433376411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/cuarto-parte-polar-destino-san-martn.html' title='Cuarto parte polar: destino San Martín'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-8681604543322395909</id><published>2008-01-13T12:55:00.001-02:00</published><updated>2008-01-18T11:12:04.519-02:00</updated><title type='text'>Tercer parte polar</title><content type='html'>Aunque poco polar aún, chanclas y camiseta, en la excelente temperatura&lt;br /&gt;de Buenos Aires. Tras dieciséis horas de prisión presurizada a 11 km&lt;br /&gt;sobre el nivel del mar, son ya Latinoamérica y sus cosas las que me&lt;br /&gt;viven. Ya es el verano repentino, las empanadas y la Quilmes Cristal,&lt;br /&gt;una sorpresa sonriente cada vez que alguien escucha mi acento (así,&lt;br /&gt;acento con "ze", ese sonido casi medieval que me delata), rasgos&lt;br /&gt;aindiados y edificios sin terminar.&lt;br /&gt; Empieza de verdad la aventura, y empieza por suturar las heridas que&lt;br /&gt;siempre nos nacen cuando (nos) partimos por gusto: las que me duelen a&lt;br /&gt;cada rato de no poder contar con aquellas con las que compartiría todo&lt;br /&gt;esto si estuviéseis.&lt;br /&gt; Y empieza con una historia de lucha, es el caso que en todos lados&lt;br /&gt;cuecen habas, especialmente aquí. Salud!&lt;p&gt;&lt;br /&gt;-------&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;  Después de una persona con sida y otra con menos de 10 años pidiendo&lt;br /&gt;para comer, que se acerque esta señora con una pañoleta negra y te&lt;br /&gt;tienda un papelito sin más palabras, capta tu atención. "Todos con los&lt;br /&gt;trabajadores del Casino", es el encabezado del papel. Recuerdas haber&lt;br /&gt;visto junto a la Casa Rosada, en los tramos de empalizada que se&lt;br /&gt;apilan a su alrededor, grandes pintadas acerca del Casino, pero no&lt;br /&gt;tienes idea de cuál pueda ser el problema esta vez. De modo que le&lt;br /&gt;preguntas, cuando está para salir, que qué ocurre en el Casino.&lt;br /&gt;  Ella es familiar de uno de los trabajadores del Casino Flotante Puerto&lt;br /&gt;Madero [1] (50% capital español, suspira), clava en ti una mirada de&lt;br /&gt;madre atacada, de justicia violada, de defensa propia. Con infinito&lt;br /&gt;cariño, con esa maternidad poderosa, te cuenta emocionada cómo eran&lt;br /&gt;las condiciones de trabajo en el Casino, los horarios abusivos, el&lt;br /&gt;trato vejatorio, las embarazadas que han perdido a sus hijos por el&lt;br /&gt;laburo y sobre todo, los despidos injustificados. Cuenta con rabia&lt;br /&gt;cómo los sindicatos se alinean del lado del dinero, cómo los&lt;br /&gt;trabajadores deciden organizarse, cómo fueron a la huelga [2] y lo que&lt;br /&gt;las autoridades maquinaron para poder abrir [3].&lt;br /&gt;  Cómo las patotas irrumpen con violencia en una asamblea de los&lt;br /&gt;trabajadores y cómo los agentes de la policía del ayuntamiento no sólo&lt;br /&gt;no protegen a los trabajadores sino que amablemente acompañan a los&lt;br /&gt;violentos hasta la salida [3].&lt;br /&gt;  Finalmente te cuenta que los trabajadores están acampados en la Plaza&lt;br /&gt;de Mayo y también en las entradas al Casino, cómo la lucha sigue y&lt;br /&gt;cómo no parece que haya solución posible: el dueño del casino es&lt;br /&gt;íntimo de Néstor Kirchner [4] y le fue ampliada la concesión cinco&lt;br /&gt;días antes de que el ex-presidente dejara el cargo.&lt;br /&gt;  Con un beso y esperanza, esta madre de todos los de abajo te deja en&lt;br /&gt;la promesa de contar su lucha y proseguirla donde puedas. Esta madre&lt;br /&gt;te enseña en un momento cómo son las cosas en Latinoamérica, cómo es&lt;br /&gt;este continente saqueado, cómo es el mundo que heredamos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R5ClP7DNepI/AAAAAAAAAAg/QadAKycINGo/s1600-h/IMG_0242.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R5ClP7DNepI/AAAAAAAAAAg/QadAKycINGo/s200/IMG_0242.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5156803266306996882" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;[1] &lt;a href="http://www.cirsa.com/casinos/puerto_madero"&gt;http://www.cirsa.com/casinos/puerto_madero&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;[2] &lt;a href="http://www.casinosenlaweb.com/casinos/huelga-casinos-puerto-madero/"&gt;http://www.casinosenlaweb.com/casinos/huelga-casinos-puerto-madero/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;[3] &lt;a href="http://www.impulsobaires.com.ar/nota.php?id=36868"&gt;http://www.impulsobaires.com.ar/nota.php?id=36868&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;[4] &lt;a href="http://www.perfil.com/contenidos/2008/01/12/noticia_0012.html"&gt;http://www.perfil.com/contenidos/2008/01/12/noticia_0012.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;[5] Página de los delegados del Casino: &lt;a href="http://www.delegadoscasinobsas.com.ar/"&gt;http://www.delegadoscasinobsas.com.ar&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-8681604543322395909?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/8681604543322395909/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=8681604543322395909' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8681604543322395909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/8681604543322395909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/tercer-parte-polar.html' title='Tercer parte polar'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R5ClP7DNepI/AAAAAAAAAAg/QadAKycINGo/s72-c/IMG_0242.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4884885215004624832.post-5167825517662474608</id><published>2008-01-09T10:19:00.001-02:00</published><updated>2008-01-09T10:19:24.846-02:00</updated><title type='text'>Segundo parte polar</title><content type='html'>&lt;p class="mobile-photo"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R4S7zbDNeoI/AAAAAAAAAAY/vO2NdtVsPhc/s1600-h/EnelPasodelDRAKE_G-764849.jpg"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R4S7zbDNeoI/AAAAAAAAAAY/vO2NdtVsPhc/s320/EnelPasodelDRAKE_G-764849.jpg"  border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5153450365727636098" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Amigas,&lt;br&gt;     Es ya mi&amp;#233;rcoles y es el viernes cuando parto hacia la Ant&amp;#225;rtida.&lt;br&gt;Algunas personas recib&amp;#237;steis un primer parte polar, para otras &amp;#233;ste es&lt;br&gt;el primero. De las primeras, no todas confirm&amp;#225;steis que os interesaba&lt;br&gt;saber de m&amp;#237;, pero muchas lo hab&amp;#233;is dicho de palabra, por eso os vuelvo&lt;br&gt;a incluir a todas. Por supuesto, si alguien quiere una baja, que la&lt;br&gt;pida. :)&lt;br&gt;     Adem&amp;#225;s, y por el mismo precio, estos mensajes van a ir directos a&lt;br&gt;una web, &lt;a href="http://partepolar.blogspot.com"&gt;http://partepolar.blogspot.com&lt;/a&gt;, donde, si dej&amp;#225;is comentarios&lt;br&gt;no voy a poder leerlos hasta mi regreso a la civilizaci&amp;#243;n.&lt;br&gt;     Porque el tiempo que est&amp;#233; en los hielos no tengo mucha conexi&amp;#243;n a&lt;br&gt;internet, seg&amp;#250;n me han dicho. Cuando el Comandante quiera, podr&amp;#233;&lt;br&gt;enviar y recibir emails en esta cuenta de correo, pero no visitar&lt;br&gt;p&amp;#225;ginas web ni usar otros servicios (chat etc). Y esto es s&amp;#243;lo&lt;br&gt;mientras me encuentre en la isla Decepci&amp;#243;n, porque el resto del tiempo&lt;br&gt;no tengo ni idea de si tendr&amp;#233; acceso al correo. Para que os hag&amp;#225;is una&lt;br&gt;idea, este es el calendario estimado (dependiente del estado de la&lt;br&gt;mar) para mi estancia:&lt;p&gt;11-ENE: Granada - Buenos Aires&lt;br&gt;15-ENE: Buenos Aires - Ushuaia&lt;br&gt;18-ENE: Tr&amp;#225;nsito a la Ant&amp;#225;rtida en el buque Las Palmas.&lt;br&gt;21-ENE: Desembarco en isla Decepci&amp;#243;n&lt;br&gt;25-ENE: Tr&amp;#225;nsito a Caleta Cierva&lt;br&gt;26-ENE: Desembarco en Caleta Cierva&lt;br&gt;30-ENE: Tr&amp;#225;nsito a isla Decepci&amp;#243;n&lt;br&gt;31-ENE: Desembarco en isla Decepci&amp;#243;n&lt;br&gt;09-FEB: Tr&amp;#225;nsito a y desembarco en isla Livingston&lt;br&gt;13-FEB: Tr&amp;#225;nsito hacia Punta Arenas, Chile&lt;br&gt;17-FEB: Desembarco en Punta Arenas, Chile&lt;br&gt;20-MAR: Buenos Aires - Granada&lt;p&gt;    En la medida que sea posible, tratar&amp;#233; de contar por este medio las  &lt;br&gt;cosas que ocurran y las que se me ocurran. Mientras tanto, en esta  &lt;br&gt;ocasi&amp;#243;n os dejo con una foto y las bonitas palabras del cuaderno de  &lt;br&gt;bit&amp;#225;cora del Buque de Investigaci&amp;#243;n Oceanogr&amp;#225;fica Las Palmas. Salud!&lt;p&gt;---------------------------&lt;br&gt;  * Expedici&amp;#243;n:Campa&amp;#241;a Ant&amp;#225;rtica B.I.O. Las Palmas&lt;br&gt;  * Fecha: domingo, 06 enero 2008&lt;p&gt;       POSICION&lt;p&gt;       * Hora UTC........ 12:00          23:59&lt;br&gt;       * Latitud.............Fondeados    al 147&lt;br&gt;       * Longitud..........de Punta        Murature&lt;p&gt;       DATOS METEOROLOGICOS&lt;br&gt;       Viento.............................14 Nudos SW&lt;br&gt;       Estado de la mar.............. Rizada&lt;br&gt;       Visibilidad........................ 10 KM&lt;br&gt;       Temperatura.................... 3 &amp;#186; C&lt;br&gt;       Humedad relativa............. 90 %&lt;br&gt;       Nubosidad....................... 6/8 C&amp;#250;mulos&lt;p&gt;       ACAECIMIENTOS IMPORTANTES&lt;br&gt;       * Comienza la singladura de buen cariz fondeados en Puerto  &lt;br&gt;foster frente a la B.A.E. ?Gabriel de Castilla?&lt;br&gt;       * Al orto regular amanecida con cielos cubiertos, viento  &lt;br&gt;frescach&amp;#243;n de poniente y marejadilla.&lt;br&gt;       * Al ocaso buena anochecida con cielos parcialmente cubiertos,  &lt;br&gt;viento fresquito del SW y marejadilla.&lt;br&gt;       * Finaliza la fondeados frente a la B.A.E. ?Gabriel de  &lt;br&gt;Castilla? a la espera del amanecer para cruzar los Fuelles de Neptuno  &lt;br&gt;y continuar la segunda fase del proyecto DGPS.&lt;br&gt;-------------------------&lt;p&gt;P.S.: Os ruego que no me envi&amp;#233;is a esta direcci&amp;#243;n ning&amp;#250;n fichero  &lt;br&gt;adjunto, a riesgo de que el Comandante tome medidascontra m&amp;#237; que no  &lt;br&gt;quiero imaginar (limpiar los retretes es una buena). Pero escribidme,  &lt;br&gt;s&amp;#237;!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4884885215004624832-5167825517662474608?l=partepolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://partepolar.blogspot.com/feeds/5167825517662474608/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4884885215004624832&amp;postID=5167825517662474608' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5167825517662474608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4884885215004624832/posts/default/5167825517662474608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://partepolar.blogspot.com/2008/01/segundo-parte-polar.html' title='Segundo parte polar'/><author><name>jotaele</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05945409437943248571</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_q3JjXOFDANg/R4S7zbDNeoI/AAAAAAAAAAY/vO2NdtVsPhc/s72-c/EnelPasodelDRAKE_G-764849.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
